domingo, 30 de mayo de 2010

Easy Rider - Songs as performed in the motion picture (1969)

Cuando yo tenía quince años pasé algunas semanas en un país extranjero aprendiendo inglés, escuchando música, persiguiendo faldas y haciendo todo tipo de cosas desaconsejadas por la sociedad y prohibidas por mi familia. Lo normal.

Allí me pegué mi primer atracón en una tienda de discos, fundiéndome gran parte de mi presupuesto vacacional en una sola y gloriosa tarde. Allí tuve un buen puñado de primeras e intensas experiencias y sentí el mundo a mis pies por primera vez, amparado en esa independencia etérea y temporal que me proporcionaba la lejanía del hogar.

Di unos cuantos quebraderos de cabeza a la familia que me acogía; no muchos ni demasiado serios, pero sí los suficientes para que mi marcha no fuese traumática. Nos cogimos cariño, por supuesto, pero era una familia numerosa con mucho trabajo; no necesitaban otro adolescente imbécil del que cuidar.

La noche que me fui, Nathaniel, el cabeza de familia, me llevó en su coche hasta el tren. Allí, sentados en la oscuridad, me contó algunas cosas, nos reimos y prometimos volver a vernos algún día. Después rebuscó en la guantera del coche y me dijo: "ten, esto es bueno; yo ya lo he escuchado muchas veces". Era una vieja cassette de la banda sonora de Easy Rider.



En aquella cinta descubrí a Jimi Hendrix, Steppenwolf, The Band (en versión de Smith), The Byrds o The Electric Prunes aunque, para ser sincero, siempre la escuché sin fijarme mucho en quienes firmaban la música. Para mi era un todo, un conjunto de música directamente relacionada con un momento concreto de mi vida; un momento importante.

Cada vez que escucho los primeros acordes de "The Pusher", una parte de mi se ve trasladada a aquel verano a primeros de los 90 en el que crecí un poco más rápido de lo normal.

Creo que va siendo hora de hacer una visita.

viernes, 28 de mayo de 2010

Hank Jones - Piano Solo (1956)

Aunque Hank Jones no es valorado principalmente por sus grabaciones a piano solo, tiene algunos discos excepcionales en ese formato.

Este no es el mejor de ellos, pero si uno de los primeros, y en 1956 el pianista ya tenía ese toque toque tan classy.



Su forma de hermanar el piano clásico con el estilo bop y hacerlos convivir naturalmente siempre ha sido uno de los fuertes de Jones. En 1956 mostraba influencias de Art Tatum, Erroll Garner, Teddy Wilson o Nat King Cole, pero ya sonaba, sobre todo, como Hank.

lunes, 24 de mayo de 2010

Joe Newman - I Love My Woman (1979)

Estoy en mi casa tranquilamente, con ganas de pincharme un disco. Un trompetista quizá, alguien clásico. Pienso en Joe Newman, un tipo que me gusta mucho y que tiene menos discos de los que yo quisiera.

Me decido por una sesión atípica, grabada para Black & Blue a finales de los 70, aunque editada de forma un tanto peregrina (ver segunda portada) hasta su edición en CD la pasada década.



El disco empieza a sonar cálido, swingante, auténtico... La sección rítmica camina que se las pela con George Duvivier y Alan Dawson, y Newman toca como si no hubiese pasado el tiempo; como si éste no fuese su primer disco como líder en casi 20 años.

De repente llega el solo de piano, que atrapa completamente mi atención. Cómo suena... Cómo fluye... ¿Quién será el pianista?

Ah, claro. Hank.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.

viernes, 21 de mayo de 2010

The Great Jazz Trio - At The Village Vanguard Vol. 2 (1977)

Un mes después de grabar la versión de "Confirmation" que aparece en 'Bop Redux, Hank Jones volvió a grabar el tema de Parker, en esta ocasión en directo y con un grupo completamente diferente.

Ron Carter es un tipo que se hace a todo, pero el encuentro de Hank Jones con un batería como Tony Williams parece un poco más peliagudo. Sin embargo, The Great Jazz Trio fue un grupo fecundo y excitante que grabó un puñado de discos más que destacables.

La formación original del grupo, con Carter y Williams (aunque Buster Williams fue el contrabajista de su primera sesión) es mi favorita, pero a lo largo de los años han completado el ejemplar trío liderado por Jones músicos como Eddie Gomez, Jimmy Cobb, Al Foster, Jack DeJohnette, Richard Davis, John Patitucci o Elvin Jones.



No es el mejor considerado, pero este segundo volumen de sus aventuras en el Village Vanguard me gusta (además de por la siempre bienvenida versión de Parker) porque Jones toca "Nardis" y "Lawra" de forma pura, como si Bill Evans y Herbie Hancock no hubiesen existido nunca.

De hecho, el célebre tema de Tony Williams que aquí aparece se grabó meses antes que las populares versiones con Hancock en Third Plane o V.S.O.P. The Quintet.
Qué cosas...

miércoles, 19 de mayo de 2010

Hank Jones - 'Bop Redux (1977)

Aunque Hank Jones no es exactamente un bopper, tuvo una relación estrecha con esta corriente. Es una música que vivió a medida que se gestaba y que tocó con asiduidad a lo largo de toda su vida.

Esta sesión tiene una cualidad inherente a la música de Jones: aunque esta grabada fuera de fecha, suena auténtica, viva y atemporal.



'Bop Redux se grabó en 1977, el mismo año que el disco que comenté el lunes. En este caso fue a principios de año, justo 15 días después de que un servidor naciese, con lo que no tengo que aclarar por qué le tengo cariño.

lunes, 17 de mayo de 2010

Hank Jones - Have You Met This Jones? (1977)

Hoy no tengo mucho que decir. Hank Jones, uno de los más grandes pianistas de jazz de la historia, ha muerto con 91 años.

Este fue el primer disco de Jones que tuve y, aún hoy, sigue siendo uno de mis favoritos.

Se grabó para el sello alemán MPS en agosto del 77 con Isla Eckinger al contrabajo y Kurt Bong a la batería, y fue editado en EE.UU. por el sello Muse con el título Portions.
Pura clase y buen gusto.



Descansa en paz, maestro.

jueves, 13 de mayo de 2010

Bojan Z Tetraband - Concierto homenaje a Pío Lindegaard (24 de abril de 2010)

Extraído de mi reseña para Cuadernos de Jazz:

"Lo bueno de Bojan Z no es que sea muy bueno, que lo es, sino que tiene una forma de enfocar la música que todo músico de jazz debería tener. El riesgo, mirar hacia adelante, no dejar de probar cosas y perder el miedo a meter la pata son cosas habituales en la obra del pianista, y en directo más que nunca."

"En Getxo presentó su Tetraband, el último proyecto que tiene entre manos (además del grupo que comparte con Karim Ziad y Julien Lourau, BoZiLo) junto a la sección rítmica del supergrupo Acoustic Ladyland y el trombonista Gianluca Petrella."


Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ o en la imagen.


lunes, 10 de mayo de 2010

Lena Horne - Stormy Weather (1943)

Cuando tenía 14 o 15 años me enamoré de Lena Horne y de esta canción con esta secuencia de la película del mismo nombre. Recuerdo que la película me interesaba por la aparición de Fats Waller, entonces mi pianista favorito, y que yo aún no conocía a Lena Horne.

Desde que escuché esta versión no he sido capaz de encontrar otra que me conmueva de la misma forma.




Lena Horne falleció esta madrugada; tenía 92 años.


Nota: Pincha en la imagen para ver y escuchar "Stormy Weather"

domingo, 9 de mayo de 2010

Hamiet Bluiett / Marcello Melis / Don Moye - Bars (1977)

Hace poco me encontré con este disco -que no conocía de nada- y me lancé a por él sin pensarlo, cosa que hago con casi cualquiera en el que aparece Hamiet Bluiett.

Dentro de la discografía del saxofonista, Bars se sitúa entre Endangered Species (su primer registro como líder) y Resolution, aunque ésta no es exáctamente una grabación presidida por Bluiett.



Tampoco por el contrabajista Marcello Melis, a pesar de que todos los temas fueron escritos él, ni por el batería Don Moye. Mellis es quien más se acercaría a ese supuesto liderazgo, pero en Bars se respira un ambiente colectivo y democrático en todo momento.

Lo mejor que se puede decir de este disco es que suena puro, natural, relajado y libre de toda pretensión. Uno lo escucha, lo disfruta y lo quiere volver a escuchar.

jueves, 6 de mayo de 2010

Trio Viriditas - Live At Vision Festival VI (2001)

Extraído de mi reseña para Tomajazz:

"En primer lugar, hay que dejar claro que una grabación inédita del trágicamente fallecido Wilber Morris es un acontecimiento en si misma. A partir de ahí, hay que entender también que Live At Vision Festival VI es un documento único de un peculiar trío, que se disolvió en el mismo día que Morris fallecía.

El denominado Trio Viriditas reúne al multiinstrumentista alemán Alfred Harth (que suele firmar como Alfred “23” Harth e incluso como A23H) con dos titanes de la escena neoyorquina, Morris y el inconmensurable Kevin Norton."



"Morris y sobre todo Norton captan la atención la mayor parte del tiempo, con enrevesadas líneas de contrabajo, un drumming intenso pero orgánico y unas texturas armónicas al vibráfono que hacen de Norton un verdadero prestidigitador.

Si a esto añadimos buenas y muy variadas composiciones, tenemos un disco que, si bien no podemos considerar redondo (el sonido no es perfecto, hay algún dropout que deja incompleto algún tema…), es sin ninguna duda un gran pedazo de música."

Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.


Nota: La reseña original era compartida con el fabuloso Drunk Butterfly de Adam Lane, Lou Grassi y Mark Whitecage.

lunes, 3 de mayo de 2010

Whitney James - The Nature Of Love (2009)

Cualquiera que haya visitado este blog con regularidad sabrá que no es habitual que un(a) cantante sea santo de mi devoción; considero que el jazz vocal en la actualidad conlleva demasiadas connotaciones paralelas, e incluso ajenas, a la música. Así que, cuando tengo oportunidad de descubrir novedades de jazz vocal, pongo un inevitable interés con "reparos".

Hace poco recibí el primer disco de una joven vocalista llamada Whitney James. Su portada y su título me hicieron pensar en alguna estrategia de marketing para acercar a James al público de, por ejemplo, Diana Krall, y lo escuché con cierta reticencia.

Sin embargo, debo admitir que me he llevado una agradable sorpresa con este disco. Uno de los motivos principales (lo que me llamó la atención de esta grabación en un principio) es la presencia de Ingrid Jensen, una trompetista de primera categoría. Jensen realza el aspecto instrumental con intervenciones más que destacables. Si no fuese mujer, no me cabe duda de que sería bastante más popular.



El trío compuesto por Joshua Wolff, Matt Clohesy y Jon Wikan encajan perfectamente con la voz y el estilo de James; se nota que han tocado tiempo juntos. La cantante parece cómoda y se atreve con un repertorio centrado en standards que hay que afrontar con mucha clase si no se quiere caer en un jazz enclenque y bobalicón.

James hace lo que más me gusta en un cantante: canta la letra de forma convincente, interpretando tanto el aspecto musical como el literario. No tiene miedo a sonar clásica, no es obvia ni pretende imitar a nadie (y mira que hay precedentes) y hace de la naturalidad y de la expresividad sus mejores bazas.

The Nature Of Love no revoluciona ni resulta genial, pero suena honesto, refinado y es una gran opción para introducir a cualquier mente impresionable en el mundo del jazz.

Whitney James es un nombre que hay que apuntar, porque este punto de partida no es ninguna tontería.

viernes, 30 de abril de 2010

Adam Rogers - Sight (2008)

Extraído de mi reseña para Cuadernos de Jazz:

"Que Adam Rogers es uno de los mejores guitarristas de jazz en activo y uno de los pocos que tiene algo interesante que decir de entre los aparecidos en los últimos años es algo bien claro. Pocas veces decepciona y siempre muestra un equilibrio magnífico entre técnica e inspiración, sabiendo poner sus armas al servicio de la batalla. Sin embargo, escucho Sight y me pasa como con su anterior disco en trío, Time and The Infinite: me gusta, pero me cansa."

Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.

miércoles, 28 de abril de 2010

Bunky Green - Places We've Never Been (1979)

Están los padres musicales de casi todos, muy conocidos, y están los padres de algunos -unos cuantos en realidad- de quien no se acuerda nadie.

Bunky Green es uno de los grandes saxofonistas altos de los últimos 40 años, algo que ha demostrado en sus (pocas) grabaciones y en algunas colaboraciones gloriosas con Elvin Jones, por ejemplo.



Otro día hablaré de Time Capsule o de Summit Meeting (ambos editados por Vanguard, igual que este Places We've Never Been), pero hoy toca hacerlo de esta gloriosa sesión que se convirtió en el tercer, mejor y último disco grabado por Green para el sello neoyorquino.

Randy Brecker me gusta en este disco más de lo habitual, al igual que Albert Dailey. Eddie Gomez y Freddie Waits me gustan como siempre, es decir, mucho.

El disco no está reeditado, pero Vanguard lo ofrece en descarga. Algo es algo.

lunes, 26 de abril de 2010

Bojan Z - Xenophonia (2004-05)

El pasado sábado asistí al concierto de Bojan Z y su Tetraband en Getxo, sobre el que escribiré próximamente.

La cuestión es que dicho concierto me recordó la reseña que escribí en 2006 sobre este disco, un texto al que le tengo mucho cariño y que fue publicado por Tomajazz en diciembre de aquel año.

Aquí dejo el texto original:

"A pesar de la aparente fertilidad musical de estos últimos tiempos, siempre es una buena noticia la aparición de la nueva obra de un tipo al que podríamos definir como artista inquieto y músico excepcional.

Bojan Z ha intentado tocar varios palos como compositor e instrumentista en su relativamente corta carrera como líder. Desde aquel lejano y primerizo Bojan Z Quartet, pasando por los escarceos étnicos en Koreni, el riesgo del piano solo en Solobsession y el inevitable trío en Transpacifik, nuestro hombre ha dado un giro común en los tiempos que corren y ha decidido incorporar la electricidad a su trío.


Ya en Transpacifik había tonteado levemente con el Fender Rhodes, pero en Xenophonia el Rhodes y el denominado “Xenophono” (aparentemente un teclado eléctrico con algunos efectos de saturación y modulación) están presentes continuamente en el disco. Más que apoyarse en la diferencia acústica de estos añadidos, la música de Zulfikarpasic queda marcada por la concepción rítmica y armónica de los temas, que es donde está la verdadera evolución.



Con bases en ocasiones extremadamente sencillas, sobre las que Ari Hoenig y Ben Perowsky tejen polirritmos enrevesados cuando se tercia, los dedos de Bojan expanden improvisaciones repletas de ideas claras y concisas que eximen en muchos momentos al pianista de ese innecesario virtuosismo que no necesita demostrar desde hace tiempo. Remi Vignolo nos recuerda que es uno de los bajistas más sólidos del panorama europeo, con una pulsación firme y un sonido contundente que sostiene todo lo que construyen sus compañeros.


Con todos estos elementos, el disco nos ofrece varios enfoques: desde un trío contemporáneo inventando colectivamente (“Pendant ce temps...”) a un acercamiento al pop en forma de versión de David Bowie (“Ashes to Ashes”), pasando por samplear espirituales negros de principios de siglo para abrir un blues (“Xenos Blues”) y hacer un guiño a sus raíces con la participación de Krassen Lutzkanov tocando el kaval en un par de temas.


La formula puede recordar en algunos momentos a E.S.T., pero no veamos fantasmas donde no hay más que una aparente similitud formal. Mientras que E.S.T. corre peligro de ser devorado por su propio personaje, la propuesta de Zulfikarpasic es fresca, desprovista de la preciosista perfección del trío nórdico y con el atrevimiento de los músicos que tocan disfrutando, probando cosas sin miedo a fallar, interaccionando arrabaleramente, siendo sucios y sofisticados al mismo tiempo.


El disco puede no ser perfecto, pero no es un proyecto más que suena a los cuatro mismos referentes de siempre. Los instrumentos eléctricos no hay que añadirlos a la música esperando que la ésta evolucione a través de la sonoridad, sino que hay que asimilarlos y aplicarlos para que al final la personalidad del músico se mantenga sobre la particularidad acústica.
En este caso, Bojan Z ha dado un paso adelante en su música y su estilo (cada vez más personal, por cierto) esta detrás de cada nota de este Xenophonia."


Yahvé M. de la Cavada, 2006



Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.

viernes, 23 de abril de 2010

Los mensajeros de la vergüenza (29 de marzo de 2010)


Extraído de mi columna de opinión para Cuadernos de Jazz:

"Dicen que el camino al infierno está asfaltado con buenas intenciones. Hoy no hablamos de intenciones buenas o malas; ni siquiera de intenciones. Hablamos de intereses, medidas y resultados y he de empezar diciendo que nadie, absolutamente nadie, ha hecho tanto daño a la música en nuestro país como la SGAE y sus portavoces."

"Porque ni unos ni otros tienen interés en lo que quieren y necesitan los de enfrente. Ninguno de los dos bandos de esta contienda quiere escuchar ni comprender lo que el contrario tiene que decir: sólo luchan, cada vez más encarnizadamente, esperando ganar y sintiéndose con la “verdad” de su lado."

"(...) esto no va de hacerle la puñeta a Alejandro Sanz o a Wynton Marsalis, sino de hacérsela a los miles de trabajadores que hacen que la música funcione. Y lo que ha hecho que el buen nombre de esos profesionales se arrastre por el fango han sido precisamente las declaraciones y actitudes de empresas como la SGAE. Ellos han dibujado en los usuarios una imagen mental que muestra a los trabajadores de la música como aprovechados, ladrones y vagos que quieren hacerse ricos a costa de los pobres incautos que escuchan su música."

"Observando estos conflictos, que no parecen ir a acabar demasiado bien, uno se da cuenta de que el principal problema es que a casi todos los implicados lo que les gusta no es la música. Lo que les gusta, y mucho, es el dinero. "

Puedes leer la columna completa pinchando AQUÍ.


Imagen: portada de la edición de papel del número 117 de Cuadernos de Jazz (marzo-abril 2010)

otros días, otros discos

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