Fitzpatrick me sorprendió en especial, ya que no tenía constancia de estuviese metido en estos fregados. Hace años le vi en directo con la banda Clem Snide, de la que fue miembro hasta hace bien poco, y me dejó impresionado. Aquel fue uno de los mejores conciertos de rock que he visto y el guitarrista tuvo mucho que ver en ello. Clem Snide no han vuelto a ser lo mismo desde su marcha. Una pena.
Puedes leer mi reseña de Garabatos Volume One publicada en Cuadernos de Jazz pinchando aquí.
