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jueves, 26 de marzo de 2015

Sten Sandell / Mattias Ståhl - Grann Musik (Neighbour Music) + Elliott Sharp / Scott Fields - Scharfefelder (2007)


Reseña publicada originalmente en Tomajazz en julio de 2008: 
Hacer música en dúo siempre es una práctica dura y complicada. Exige una gran concentración, un conocimiento amplio de quien se tiene enfrente y, sobre todo, una capacidad fuera de lo normal para moldear el propio discurso sin pervertirlo, manteniendo la personalidad sin imponer ni dejarse arrastrar. 

Clean Feed, el valiente sello portugués del que podemos afirmar sin miedo que está entre los mas interesantes de los últimos años, ha editado recientemente dos dúos tan diferentes (¿o no?), que merece la pena comentarlos conjuntamente. Sus factores comunes son la espontaneidad y la falta de barreras para enfrentarse a la creación, pero el acercamiento de ambas parejas musicales a la improvisación tiene enfoques muy diferentes. 

Sten Sandell y Mattias Stahl son dos músicos de sobra conocidos en Suecia, a los que hemos podido escuchar en multitud de proyectos, desde el trío Gush de Mats Gustafsson al cuarteto de Stahl con Joakim Milder, Stahls Bla, por mencionar sólo un par de ellos. El dúo que practican ambos improvisadores tiene poco de eventual y parece que podría tener la continuidad que se merece, dada la impresionante conexión que comparten. 

Grann Musik es una orgía de ideas expuestas, compartidas y desarrolladas en un alarde de comunicación casi insultante. Los temas, aparentemente improvisados en el estudio, se suceden con una calma tensa, dejando que Sandell y Stahl los dibujen pacífica pero definitivamente. 

A pesar de que ambos músicos se sirven de un escueto abanico instrumental (el piano preparado o el glockenspiel aparecen ocasionalmente), no estamos ante un álbum de recursos o de trucos, sino de pura música improvisada. Partiendo de la reflexión y de un enfoque bicéfalo hasta el extremo, la propuesta de Sandell y Stahl es tan absorbente que uno no deja de volver a esta misteriosa música que parece imposible que haya sido creada por dos personas diferentes. 

Algo de ese mimetismo hay en Scharfefelder, el disco a dúo de Elliott Sharp y Scott Fields, dos francotiradores de la escena de Nueva York y Chicago respectivamente, que tienen a sus espaldas décadas de experiencia en frentes muy distintos. Con sólo dos guitarras acústicas, estos dos inclasificables guitarristas se enfrentan a doce temas en los que se dejan llevar el uno por el otro, y viceversa. 

La música aparece con un trabajo de composición previo mayor que en Grann Musik, lo que no quita que el volumen de improvisación sea tremendo. Con seis temas firmados por cabeza, la compatibilidad entre ambos a nivel compositivo es notable (aunque no completa) y el lenguaje de cada uno se deja condicionar sin ningún complejo por el del otro. 

Sin embargo, a pesar del altísimo nivel de compenetración que eso denota, Sharp y Fields juegan a un juego diferente al de los suecos, más peligroso y probablemente más exigente. Acción, reacción, tensión… El choque al que se someten ambos guitarristas hace saltar chispas y provoca en el oyente una desasosegante y placentera sensación de alerta. Desde luego, Scharfefelder no contiene música amable ni conformista, sino desafío en estado puro. La forma que tienen Sharp y Fields de enfocar la música puede resultar árida, pero sin duda es estimulante y un interesante revulsivo en la monotonía acústica que nos rodea. 

Dos dúos, dos propuestas iguales pero diferentes, que nos demuestran que la improvisación está mas viva que nunca, sea con más o menos éxito. Escúchenlo y decidan ustedes. Les garantizo que la experiencia, como mínimo, merecerá la pena. 

martes, 4 de agosto de 2009

Elliott Sharp’s Terraplane - Do the Don’t (2004)

"La idea de un free-blues generosamente electrificado y salpicado de jazz no es nueva, pero el desparpajo de Sharp se hace querer. (...) Además del impagable Furnace, invitados como el gran Hubert Sumlin, Dean Bowman o Anthony Coleman sitúan al mejor disco de Terraplane como la puerta perfecta para acceder al universo musical de Elliott Sharp". (Extraido de mi reseña para Cuadernos de Jazz)

Pinchando aquí, la reseña completa.




Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.

lunes, 20 de abril de 2009

Wayne Horvitz/The President - Bring Yr Camera

A lo largo de los años 80, el downtown neoyorquino estaba en plena ebullición. Muchos de los músicos más interesantes de la actualidad se estaban curtiendo en proyectos que rompían todas las barreras entre jazz, rock, vanguardia...

Entre todos ellos, Wayne Horvitz era uno de los más activos, y su proyecto The President definía a la perfección ese espiritu inquieto y transgresor. Bring Yr Camera fue su segundo disco con este grupo (con Dave Tronzo sustituyendo a Bill Frisell), y merece la pena revisitarlo.



Aunque algunos pasajes han sufrido más intensamente el maltrato del tiempo, la música mantiene todas sus cualidades. No es para menos con semejante grupo: Horvitz, Bobby Previte, Elliott Sharp, Dave Hofstra, Dave Tronzo y Doug Wieselman (a quien Naiel Ibarrola y un servidor dedicamos uno de los últimos cómics que venimos realizando desde hace tiempo para Cuadernos de Jazz)

sábado, 7 de marzo de 2009

Elliott Sharp’s Terraplane - Forgery

Elliott Sharp (a.k.a. E#), guitarrista, multiinstrumentista, compositor y productor, montó hace unos años el proyecto Terraplane para tocar un poco de blues. Hasta ahí todo normal porque ¿qué guitarrista no acaba grabando un disco de blues?

Pero Sharp no es un guitarrista normal. Su personalidad explosiva y transgresora se deja ver también en Terraplane, produciendo un blues muy particular (bueno, no tan particular, ya que bebe mucho de la obra de James "Blood" Ulmer).



Forgery es su último disco con este proyecto y en él cuenta con los potentes vientos de Curtis Fowlkes y Alex Harding, además de su rítmica habitual y la voz de Eric Mingus (si, el hijo de Charles) .

Todo lo que graba Terraplane es una buena dosis de blues denso, deslenguado, intenso y salvaje. Inclasificable pero muy interesante.

otros días, otros discos

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