Mostrando entradas con la etiqueta Andrew Cyrille. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andrew Cyrille. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de noviembre de 2010

Marion Brown - Afternoon Of A Georgia Faun (1970)

Para recuperar el ritmo, voy a seguir con mi homenaje a Marion Brown.

Afternoon Of A Georgia Faun es, para muchos, la obra maestra de Brown. Para mi no, pero por muy poco. Lo que es innegable es que fue un paso de gigante en la carrera y obra del saxofonista, y, como resultado, su música sufrió una evolución asombrosa.

El disco inicia la "Trilogía de Georgia", que el saxofonista completaría con dos álbumes que me gustan un poco más: Geechee Recollections, del que ya escribí aquí en febrero de este año, y Sweet Earth Flying.



Además de Brown, que comienza a explorar la percusión y algunos instrumentos tradicionales, y mi adorado Andrew Cyrille, hay que destacar a un Chick Corea que encaja a la perfección y a un joven Anthony Braxton.

Hasta donde yo sé, esta sesión pudo ser el germen de la unión de Braxton con el trío que tenía Corea en aquella epoca (con Dave Holland y Barry Altschul) para crear Circle, una banda que rompió unas cuantas barreras en el mundo del jazz. Y no siempre se les tiene en cuenta.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify, aunque está acreditado erróneamente al saxofonista Bennie Maupin, que también participa en la grabación. En fin...

jueves, 22 de julio de 2010

Horace Tapscott - The Dark Tree (1989)

Extraído de mi reseña para Cuadernos de Jazz:

"Lo que hace de The Dark Tree una obra maestra es su aire de ensayo definitivo, de trabajo recopilatorio sobre una música que no es una, sino muchas. Esa vuelta a África que Coltrane lideró y esa reivindicación de las raíces que se forjó a lo largo de los años 70, cuando parecía que el jazz estaba muerto, se ven recapituladas en esta obra atemporal y decisiva en la que toda la historia del piano jazzístico se revela en las manos de Tapscott."

"Esa química hace que toquen de forma tremendamente orgánica, manteniendo un evidente control desdibujado a golpe de riesgo. De lo más primitivo a lo más elaborado sin resentirse en ningún momento, sin tensión ni desniveles. Todo funciona a la perfección porque la esencia y el resultado final no parecen estar muy alejados; sin intermediarios intelectuales: puro, auténtico, real."

Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.

viernes, 8 de enero de 2010

David Murray Black Saint Quartet - Sacred Ground (2006)

En octubre de 2007 escribí esto sobre Sacred Ground: "Si un disco es perfecto, no hay mucho más que decir o, si lo hay, es menos claro y directo. Cuando los pelos de mi cogote decidan dejar de erizarse cada vez que pongo Sacred Ground, podré decidir si es el mejor disco del año o simplemente el más emocionante."
Por supuesto, quedó decidido y dicha decisión no ha cambiado desde entonces.

La reseña original completa, a continuación: 
David Murray, probablemente el mejor saxofonista tenor vivo, estrena disco en cuarteto, y eso siempre es un acontecimiento. Primero, porque es un formato paradigmático, sobreexplotado pero inagotable. Segundo, porque Murray ha grabado tantos discos maravillosos en cuarteto que la curiosidad de ver si éste estará a la altura es insoportable. Además, hace ya unos cuantos años que no grababa en este formato, y la falta de Hicks en el seno de su Power Quartet (con Drummond y Cyrille) puede ser decisiva. Así que sale Hicks, entra Lafayette Gilchrist (que ya grabó con Murray en Waltz Again), y el recién estrenado Black Saint Quartet nos obsequia con una obra maestra. Dicho así, parece desproporcionado, o al menos exagerado, pero Sacred Ground no tiene un segundo de desperdicio. Murray está en el mejor momento de su carrera y aunque, de manera independiente, todos ellos están soberbios, el cuarteto funciona como una unidad perfecta.
La mayor sorpresa es Lafayette Gilchrist, que deslumbra en cada una de sus intervenciones, adaptando su personal estilo a las circunstancias sin dejar de ser él mismo. La frescura que aporta el joven pianista pone en guardia a Drummond y Cyrille, que están fantásticos, como siempre. Murray está en un momento impresionante, con su capacidad improvisadora intacta y con un dominio del instrumento y del sonido nunca visto. Desde la sugerente “Pierce City” a los ecos de Nueva Orleáns en “Believe In Love”, el cuarteto suena autentico, irrefutable y definitivo.
Parte de la música del disco esta inspirada por la película “Banished”, de Marco Williams, para la que Murray escribió la banda sonora, pero también Ishmael Reed (uno de los mas importantes escritores afroamericanos del siglo veinte) ejerce una influencia notable sobre Murray, además de escribir las “liner notes” y la letra de los dos temas que canta Cassandra Wilson, el melancólico “Sacred Ground” y el blues “The Prophet Of Doom”.
Si un disco es perfecto, no hay mucho más que decir o, si lo hay, es menos claro y directo. Cuando los pelos de mi cogote decidan dejar de erizarse cada vez que pongo Sacred Ground, podré decidir si es el mejor disco del año o simplemente el más emocionante.




miércoles, 7 de octubre de 2009

Cecil Taylor - Conquistador! (1966)

Conquistador! podría ser el mejor disco de Cecil Taylor, o no.
Sí es, con toda seguridad, una obra maestra del jazz, un disco mítico de los 60, una pieza clave en el desarrollo del free jazz, una de las joyas del catálogo Blue Note y muchas cosas más.

No se me ocurre un grupo mejor para tocar la música de Taylor que este, con nombres de tanto peso que cuando los veo en la carpeta del disco me sigo sorprendiendo: Bill Dixon, Jimmy Lyons, Henry Grimes, Alan Silva y Andrew Cyrille.



Y lo mejor, hablamos de un disco grabado en 1966. A Taylor se le ha sacado punta por muchas cosas, pero en aquel momento nadie tocaba las cosas que tocaba él, ni planteaba la música que planteaba, ni mucho menos la desarrollaba. No digo que fuese mejor que otras cosas, sino que era... Otra cosa.

Ornette, Coltrane, Dolphy, Ayler... Todos eran genios y estaban explorando, pero en ocasiones uno tiene la sensación de que Taylor iba un paso por delante.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify. La versión disponible es la de la Rudy Van Gelder Edition que, aunque suena un poco agresiva (como muchas de esas ediciones), tiene una toma extra de "With Exit". Algo es algo.

otros días, otros discos

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...