Otra gran forma de recordar al gran Frank Foster, en su única grabación junto a uno de mis trompetistas favoritos de todos los tiempos, Woody Shaw.
El grupo se llama "Concert Ensemble" pero podría llamarse prefectamente "All-Stars", puesto que, además de Shaw y Foster, están Slide Hampton, Ronnie Mathews, Stafford James, Louis Hayes y el hijo de Jackie McLean, Rene McLean, que colaboró bastante con Shaw durante unos años.
El repertorio se compone de cuatro largos temas extraídos de un concierto que, presumiblemente, contuvo algunos más. Una pena que sólo se conserven estos cuatro, porque suenan realmente bien; Shaw está espectacular y todo el grupo le da bien fuerte.
Por cierto, Foster está particularmente brillante al saxo soprano.
Me da mucha pena que se haya muerto Frank Foster. Tenía edad y es lo natural, pero no quita que me provoque cierta sensación de "fin de una era".
Aparte de su larga relación con la orquesta de Count Basie, las colaboraciones más populares del saxofonista son las que le unieron al gran Elvin Jones. Coalition no fue la primera de ellas, ya que Foster ya había participado en el primer disco como líder del batería, Elvin!(1961), y en el Heavy Sounds(1968) co-liderado por Jones y Richard Davis, pero inició una colaboración que mantendría unidos regularmente a Foster y a Jones hasta finales de los 70, produciendo discos fabulosos como éste y unos cuantos más (ya comenté aquí hace tiempo uno de ellos).
La front line de Coalition está compuesta por Foster, que toca saxos tenor, alto y clarinete bajo) y George Coleman, que se limita al tenor. Con el poderoso contrabajo de Wilbur Little (¡ojo!) y el apoyo de Candido, Elvin Jones empuja a ambos saxofonistas como sólo él sabía hacer.
Desde las primeras notas de "Shinjitu" (y ese solo de clarinete bajo de Foster) hasta "Simone", original del saxofonista que permanecería en el repertorio de Jones durante años, Coalition es un álbum fascinante que merece la pena redescubrir.
Nota: en la portada del álbum, Jones aparece fotografiado junto a su mujer, Keiko, que es también la compositora de "Shinjitu". Durante años, fueron una de las parejas más entrañables del jazz.
En 1975, con su contrato con Blue Note finiquitado, Elvin Jones comenzó a grabar una serie de álbumes para Vanguard. New Agenda fue el primero de ellos y muestra a un Jones pletórico y optimista, tal y como aparece fotografiado en la entrañable portada del disco.
Para esta grabaciónel batería contó con su magnífico grupo –Steve Grossman a los saxos, Roland Prince a la guitarra y Dave Williams al contrabajo– y un montón de invitados de lujo. Ni más ni menos que Joe Farrell, Frank Foster o Azar Lawrence entrelazan sus saxos y alguna flauta ocasional con Grossman, invocando un coltrainismo bien entendido.
Coltrane siempre ha estado muy presente en la música de Jones y en New Agenda su espíritu se manifiesta con fuerza de mano de los saxofonistas y de un repertorio inspirador. La pieza más evidente en este sentido es un precioso "Naima" interpretado a dos saxos por Grossman y Foster.
La presencia de la percusión –con el maestro Candido en dos temas–, lejos de robar protagonismo o hacerse un lío con la batería de Jones, aporta un color muy natural al conjunto, al igual que los pianos electricos de Kenny Barron y Gene Perla (una curiosidad: Perla fue durante años un habitual de los grupos de Jones... ¡Pero al bajo, su instrumento principal!).
En definitiva, el disco suena como un tiro, tanto por la música que contiene como porque el ingeniero de grabación es el gran David Baker, y se nota.
New Agenda es un gran ejemplo de jazz de primera que, aunque está profundamente imbuído en los años 70, mantiene fresca toda su esencia 35 años después.