El álbum es algo tenebroso, intenso y exige una cuidada atención por parte del oyente, pero cuando termina, el cuerpo te pide más. No es fácil entrar en la música, pero merece la pena intentarlo.

Recomiendo escucharlo de noche y a volumen generoso, siempre y cuando sea posible. En caso de tener que elegir, es preferible el volumen que la oscuridad. De ésta ya hay mucha en el disco.