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martes, 29 de junio de 2010

Carlos “Zíngaro” / Dominique Regef / Wilbert DeJoode - Spectrum String Trio (2004; ed. 2008)

Esta noche noche estaré en el festival Imaxinasons viendo un concierto en solitario del violinista Carlos "Zíngaro", todo un referente de la improvisación en Europa.

Aprovecho, por tanto, para rescatar esta reseña que escribí en julio de 2008 para Tomajazz, de un disco absolutamente asombroso. A continuación, un pequeño fragmento de la misma.



"A pesar de ser prácticamente seguro que las tres piezas fueron improvisadas en directo, la poderosa estructura que palpita bajo la superficie de Spectrum es fascinante. Como si de una cuidada obra de orfebrería se tratase, los tres músicos construyen, pasaje a pasaje, un laberíntico edificio de momentos sobrecogedores e inolvidables. Aunque hay partes de gran intensidad colectiva y otras en las que un solo instrumentista hila ideas y traza el camino por el que le seguirán sus compañeros, la música fluye como si viniese de un lugar no visto ni vivido. El nivel de creatividad y trascendencia alcanzado por Zíngaro, Regef y DeJoode es dolorosamente abrumador, y hace de Spectrum una de las mejores grabaciones publicadas en 2008 hasta el momento.

Una vez ha empezado el disco, más que escucharlo, uno se ve sumergido en él, atrapado en una marea de sonidos que
no pueden existir independientemente, sino que se han visto creados para coexistir unos con otros: los lamentos del violín de Zíngaro, los bucles ambientales de la zanfona de Regef, las cascadas incontenibles del contrabajo de DeJoode y, por encima de todos ellos, el pulso acelerado y el sonido sordo de la respiración contenida."

Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.


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sábado, 22 de agosto de 2009

Matthew Shipp - Piano Vortex (2007)

Extraído de mi reseña para Tomajazz:

"El lenguaje de Shipp es cada vez mas sofisticado, sus improvisaciones destilan madurez por los cuatro costados y, aunque queda mucho de Cecil Taylor en su estilo, podemos considerarle uno de los pianistas vivos más personales que hay."

"(...) este disco es la alianza perfecta entre la tradición (incluyendo una cita a “Giant Steps” en el tema “Quivering With Speed”) y ese jazz NUEVO que algunos (pocos, en realidad) están intentando desarrollar."


La reseña completa pinchando aquí o en la imagen.

miércoles, 3 de junio de 2009

Joe Henry - Civilians (2007)

No acabé de valorar Civilians en su justa medida hasta que vi a Joe Henry en directo el 15 de febrero de 2008. Era la primera vez que Henry actuaba en España en toda su carrera y fue algo mágico, fuera de lo corriente. El repertorio aquella noche se compuso esencialmente de piezas de los dos últimos trabajos del cantautor y productor, Tiny Voices y Civilians, que son a su vez mis discos preferidos de Henry (la actuación que dio 3 días después en Barcelona fue elegida "mejor concierto internacional del año" por la revista Rockdelux).

El pasado 30 de mayo volví a verle en directo y fue igual de mágico. La misma formación: Henry a la acústica y piano, David Piltch al contrabajo y el espectacular Jay Bellerose a la batería. No se puede decir más con menos sobre un escenario. Henry y su banda son un portento de expresividad y de sofisticación. Servidor tiene la suerte de asistir a una cantidad nada despreciable de actuaciones de diferentes estilos, y juro que he visto pocas cosas tan acojonantes.

El repertorio volvió a estar centrado en Civilians y Tiny Voices, aunque el norteamericano rescató un par de piezas de Scar, además de una de Fuse y otra de Trampoline.



Civilians es el (por poco tiempo) último disco de Joe Henry, y puede situarse sin miedo como una de las obras maestras de la década. Las razones para ello se pueden encontrar en las composiciones y las letras, rozando algunas de ellas la absoluta perfección, la impresionante producción (obra del propio Henry) o la banda que le acompaña.

David Piltch y Jay Bellerose repiten, al igual que el fantástico Patrick Warren (habitual de Aimee Mann y Tom Waits); y para redondear el conjunto, un par de maestros de las cuerdas: Greg Leisz y Bill Frisell, que protagonizan algunos momentos espectaculares. Si a esto le sumas los coros de Loudon Wainwright III, el piano de Van Dyke Parks en un par de temas y algunos invitados más, el resultado es una unidad musical de élite.

No sabría decir si Civilians es mejor que Tiny Voices, aunque tampoco es necesario. Ambos discos son piezas que quedan realmente cerca de lo mejor que se puede hacer en un estudio de grabación.

Henry sigue siendo un desconocido para mucha gente. Si tu, que estás leyendo esto, no le has escuchado todavía, dale una oportunidad. He hablado tan bien de él que quizá tus espectativas no queden cubiertas. Pero dale tiempo, escúchalo y déjalo reposar. Estoy convencido de que te encantará.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.

lunes, 4 de mayo de 2009

David S. Ware - Shakti (2008)

Después de un montón de años junto a Matthew Shipp y William Parker, el saxofonista David S. Ware nos ofrece en Shakti la música de un cuarteto muy diferente.

Parker permanece, pero el piano desaparece en favor de la excelente guitarra de Joe Morris (que ultimamente parece inseparable de su contrabajo).
Morris
es uno de los grandes músicos de vanguardia del momento y, tal y como comentaba hace unos días Pachi Tapiz en su blog, está en un momento de gran actividad.



Junto a Parker, Morris y el batería Warren Smith, Ware presenta un gran disco, diferente (aunque no en exceso) de la música que producía junto a Shipp, pero igual de interesante.

Ahora sólo falta ver a este cuarteto de gira por nuestro país. A ver si hay suerte.

martes, 28 de abril de 2009

Adam Lane / Lou Grassi / Mark Whitecage - Drunk Butterfly (2008)

Hace unos días escribí en este blog sobre el fantástico Adam Lane, uno de los tres protagonistas de Drunk Butterfly. Esta excepcional grabación está entre los mejores discos que tuve oportunidad de reseñar el año pasado.

Lou Grassi ha colgado en su web una versión editada que sólo incluye el texto referente a Drunk Butterfly, aunque indica erroneamente que la reseña fue publicada en All About Jazz-Italia.



Esto es porque la reseña original, publicada en Tomajazz, era compartida con Live At Vision Festival VI de Trio Viriditas; dicha reseña también fue recopilada por el sello Clean Feed en su página.

miércoles, 11 de marzo de 2009

DIE LIKE A DOG (Brötzmann/Kondo/Parker/Drake) - The Complete FMP Recordings

Reseña publicada en Cuadernos de Jazz #105 (marzo-abril de 2008)


Peter Brötzmann (st, sa, cl, tarogato); Toshinori Kondo (tp, elec); William Parker (b); Hamid Drake (bat, perc)
Berlín, Alemania, entre agosto de 1993 y noviembre de 1999
Jazzwerkstatt JW060

*****


Fragmentos de un cuarteto histórico


Peter Brötzmann es asociado habitualmente a Albert Ayler, muchas veces de manera equivocada. La herencia estilística no existe más allá de la admiración de Brötzmann por un contemporáneo desaparecido y genial. El estilo del alemán esta exento de la espiritualidad y la profundidad de Ayler, teniendo sus propios valores (nada desdeñables), más basados en una fisicidad extrema y una tensión casi dolorosa.

La reedición de Jazzwerkstatt de estos cuatro CDs publicados en FMP es un recorrido por la historia de Die Like A Dog, un proyecto que empezó como un homenaje y se convirtió, disco a disco, en uno de los mejores grupos pequeños que ha dado el jazz de los últimos años.

La gracia de este cuarteto radica en la in
transferibilidad de cada uno de sus miembros; todos ellos tienen una personalidad arrolladora y el líder, tremendamente democrático, permite a cada uno expresarse libremente.

En primera línea, Brötzmann moldea su férreo discurso y se deja seducir por las misteriosas líneas de Toshinori Kondo que es, probablemente, el trompetista que mejor ha usado los efectos en la historia del jazz. Técnicamente impresionante, ajusta cada emisión de aire al sonido final que resultará de su instrumento, dándole unas posibilidades inabarcables. Distorsione
s, delays y modulaciones que enriquecen sus solos y que dan una personalidad muy especial a la música del cuarteto.

En la rítmica, dos viejos conocidos que debutaban discográficamente como tándem en la primera grabación de Die Like A Dog. La comunión entre ambos es fascinante: Parker, sin mantener el tempo perfectamente, aporta una riqueza armónica constante, acompañado por un Hamid Drake insultantemente versátil, siempre original y sorprendente.




Por supuesto, la intensidad contenida en estos cuatro discos es demasiada para aconsejar una escucha ininterrumpida y, aunque desde aquí recomendamos los dos volúmenes de Little Birds Have Fast Hearts como los mas destacables, la altísima calidad de la música justifica cada segundo aquí grabado.

Yahvé M. de la Cavada

viernes, 6 de marzo de 2009

Maria Schneider - Sky Blue

Reinventar un concepto es muy complicado. Conseguir que decenas de voces se unan en perfecta armonía para crear algo único también. Construir una obra imperecedera, incuestionable y mágica es una labor titánica y misteriosa, destinada sólo a unos pocos.

Maria Schneider es uno de esos elegidos y Sky Blue ya es un clásico moderno. Un disco que, a medida que pasen los años, se irá revalorizando aún más.



Hoy me he vuelto a sentir afortunado por tenerlo a mi disposición.

martes, 24 de febrero de 2009

Matana Roberts - The Chicago Project

Cuando descubrí a Matana Roberts, como parte del trío Sticks and Stones, me pareció una voz interesante; quizá algo inmadura aún, pero con potencial.

El año pasado Roberts sorprendió a propios y extraños con The Chicago Project, un disco maduro y vibrante que se situó entre los mejores del año. En él, la saxofonista muestra mucha fuerza y, sin renunciar a su deuda con la vanguardia clásica, su discurso es contemporáneo y espiritual (¿no es esto, en cierto modo, paradójico?).



Con Vijay Iyer a la producción, un bestial Jeff Parker a la guitarra y Fred Anderson como invitado en tres temas... ¿Qué podría haber salido mal?

Lo único que (casi) echo en falta es que Roberts toque el clarinete en algún tema, pero no se puede tener todo...

jueves, 8 de enero de 2009

Marc Ribot - Exercises in Futility

Acaba de volver a mis oídos este disco por casualidad, y me ha parecido igual de bueno. Una verdadera maravilla de Marc Ribot en solitario.

Aquí, la reseña que escribí para Tomajazz en marzo de 2008.




El mes pasado, en esta misma web, un servidor ensalzaba como uno de los mejores discos en música improvisada a guitarra solo de los últimos tiempos, al Cançons Per A Un Lent Retard, del guitarrista Ferran Fages. Bueno, pues parece que estamos de enhorabuena: si Cançons… era, indudablemente, una joya tocada exclusivamente con guitarra acústica, Exercises In Futility también lo es, aunque hay que dejar claro que son discos muy diferentes. Donde Fages cultivaba sensaciones, Ribot se lanza a la caza de las ideas infinitas resultantes de la mezcla de creatividad e intelectualidad. 

Éste tampoco es el primer disco que Marc Ribot ha grabado en guitarra solo, pero probablemente sea el mejor. A lo largo de los catorce “etudes” que conforman la mayor parte de estos ejercicios, Ribot produce melodías, acordes y sonidos que hipnotizan al oyente. Una vez sumergidos en la música del guitarrista, resulta imposible parar. Ese trance consigue una prórroga en la pista 15, “The Joy Of Repetition”, que sólo se diferencia de las demás por su duración y denominación. Pero Exercises In Futility es una obra redonda, que trata del guitarrista y su inventiva para doblegar a su guitarra de cuerdas de nylon y sacar de ella todos los sonidos posibles, sea tocándola, culebreando entre sus cuerdas e incluso frotándola con fuerza (como se aprecia en la pieza descriptivamente llamada “Wank”).


Parece que este es el primero de una serie de discos de Ribot en solo que Tzadik pretende editar dentro de su Composer Series. En ese caso, puede que lo mejor este por llegar pero, tal y como están las cosas, este disco es difícil de superar. 

sábado, 27 de diciembre de 2008

Nagl/Bernstein/Akchoté/Jones - Big Four Live

Reseña publicada en Cuadernos de Jazz


Max Nagl (sa); Steven Bernstein (tp), Noel Akchoté (g); Bradley Jones (b)
Willisau, 3 de septiembre de 2005
hatOLOGY 637
*****

Aparte de su evidente calidad e importancia, recuerdo las grabaciones de los Sidney Bechet-Muggsy Spanier Big Four como una pieza clave en mi educación musical. Curiosamente, un grupo de tan escueta andadura le sirvió a Max Nagl como excusa para formar este cuarteto en 2001. Lo que entonces pareció una fugaz aventura ha tenido continuidad, y ahora se presenta en directo con resultados espectaculares. A pesar de la curiosa instrumentación, estos Big Four presentan una música muy organizada, en la que cada uno tiene un rol imprescindible, consiguiendo que no se eche en falta ningún instrumento necesario en otras circunstancias.

El grupo, liderado en teoría por Nagl, pero necesariamente colectivo, se ve arrastrado a menudo por la personalidad de Steven Bernstein, uno de los músicos mas carismáticos del jazz de los últimos tiempos. Además de ganar terreno como compositor (cinco de los nueve originales son suyos), su trompeta es capaz de evocar a Armstrong y a Cherry en un solo fraseo y posee la flexibilidad necesaria para este proyecto. Su complemento perfecto es el saxo de Nagl, que manifiesta en Big Four Live más herencia de Dolphy que de Ornette (como ocurría en el anterior disco de la banda) y que sigue teniendo un sonido precioso que adorna todas sus siempre interesantes intervenciones. La compenetración entre Akchoté y Jones es terrorífica, como la solidez del bajista, que lleva sobre sus dedos el peso del grupo.

Aunque hay espacio de sobra para la improvisación, cada momento está medido y el conjunto se mantiene constantemente al borde de la explosión, sin alcanzarla. Esta contención, lejos de acartonar, transmite un equilibrio perfecto entre los instrumentistas y, a su vez, entre los enrevesados pasajes por los que transcurren los temas.
El grupo, sin preocuparse por los riesgos que les rodean, ejecuta limpiamente una música más atemporal que moderna, situada entre la orquestación y la espontaneidad y que no renuncia a la libertad ni a la belleza.

Yahvé M. de la Cavada

martes, 23 de diciembre de 2008

Vandermark 5 - Beat Reader




Probablemente, el mejor disco del año.

Todo lo demás que tengo que decir está en la reseña publicada en tomajazz en abril de 2008:

Hay pocos grupos en activo con la solvencia y el alto nivel que tienen los Vandermark 5, y cada vez que se incorpora una pieza más a su discografía es un momento de tensión. Como con el quinteto de Dave Holland o el trío de Keith Jarrett, la experiencia nos ha demostrado que cada entrega de su obra es de una calidad impensable para muchos de sus contemporáneos y que, aunque hagan uso del derecho a citarse a sí mismos, cada tema que producen está justificado, sea desde la perspectiva de la excelencia musical o desde la simple premisa de estar constantemente buscando y creando.

El anterior disco de Vandermark 5, A Discontinuous Line marcó un nuevo comienzo para esta banda, debido a algo muy importante: la salida de Jeb Bishop y la entrada (no diremos que sustituyéndole) de Fred Lonberg-Holm. La capacidad para reinventar la banda y redirigirla del líder ha sido magistral. Lejos de caer en la autoindulgencia o intentar en vano cubrir la plaza de Bishop, Vandermark ha puesto en marcha unos V5 completamente nuevos, sin perder un gramo de personalidad en el camino.

El único disco que podría considerarse “de transición” es el doble LP en directo editado por Not Two, Four Sides To The Story, en el que Lonberg-Holm se incorpora a un quinteto que mantiene en su repertorio temas de The Color Of Memory mientras estrena algunos que se grabarían semanas después en A Discontinuous Line. Desde entonces, Vandermark ha compuesto específicamente para los nuevos V5, y el resultado ha sido espectacular. Si su anterior disco demostraba el acierto de la incorporación del chelista, Beat Reader confirma que Lonberg-Holm era lo mejor que podía pasarle al grupo, sin desmerecer al gran Jeb Bishop. 

Beat Reader suena mas maduro, más redondo que cualquier entrega anterior de la banda, y eso son palabras mayores. Desde la primera nota, no hay un solo segundo en esta grabación que no sea magistral. Las composiciones, la compenetración de la banda, los solistas, todo ello es intachable y de una calidad impensable. Vandermark ha roto la barrera entre compositor e instrumentista y se expresa con una elocuencia apabullante. Como ya hiciera en A Discontinuous Line (y parece que va a ser tónica habitual a partir de ahora), opta por limitarse a tocar saxo barítono y clarinetes, dejando a Dave Rempis la exclusividad en los saxos alto y tenor. Ésta medida hace que la paleta sonora sea más rica y define aun más los lenguajes de cada instrumentista. 

A pesar de que ha avanzado muchísimo en el dominio del tenor, Vandermark es un maestro del clarinete y el clarinete bajo (un par de muestras claras de ello en Beat Reader son los temas “Signposts” y “Friction” respectivamente), y una de las voces ineludibles para entender el saxo barítono de los últimos años (como demuestra en la escalofriante “Any Given Number”). 

Rempis, por su parte, ha pulido su sonido y alcanza en este disco cotas de inspiración e interpretación altísimas. Tanto al tenor como al alto (en el que todavía es evidente la herencia de Dolphy) su discurso es siempre sólido e interesante. 

Por otro lado, la presencia de Lonberg-Holm va mucho mas allá de su original estilo y su impresionante dominio del arco; su aportación con electrónica tanto a su instrumento como al conjunto (un rasgo que parece importado a V5 de otro grupo de Vandermark, la Territory Band), proporciona nuevos matices a una música que de por si es tremendamente rica. 

Asimismo, la perfecta sección rítmica que conforman Kessler y Daisy hacen que todo funcione con una perfección que no tiene nada que ver con la frialdad, sino con la implicación máxima y emocionante en una música cuyos giros y recovecos se vuelven sencillos en sus manos. 

Además, con las primeras 1000 copias del disco se regalaba un CD en directo que recoge la inédita “New York Suite” de Vandermark. En tres partes dedicadas a pintores compositores e improvisadores, los V5 desarrollan otro disco que debe entenderse como lo que es: un disco diferente. The New York Suite, sin alcanzar el nivel de Beat Reader, nos regala 48 minutos más de música fantástica, entre la que destaca la parte dedicada a los improvisadores.

Las cosas no pasan por casualidad. Estas composiciones, esta compenetración y maestría no salen de la nada, sino de miles de horas de búsqueda y de reflexión. De miles de días cogiendo el instrumento con la valentía y la humildad que exige el compromiso total con la creación; un compromiso que Ken Vandermark adquirió hace tiempo. 

La recompensa está aquí, en estos 70 minutos perfectos que componen el último disco de Vandermark 5. Si Beat Reader es una obra maestra lo dirá el tiempo, pero a mi ya me lo parece. 

domingo, 21 de diciembre de 2008

Ron Sexsmith - Exit Strategy Of The Soul

Tenía a Ron Sexsmith un poco abandonado hasta que le vi en directo hace unas semanas. He tenido el lujo de asistir a casi un centenar de conciertos este año y este fue espectacular, algo fuera de lo normal.


Así que, al día siguiente, reescuché de forma urgente Blue Boy, disco producido por Steve Earle que en su momento me había decepcionado. Me gustó, pero mi curiosidad y la sugestión que me había producido su concierto me hicieron volver a escuchar su último trabajo, Exit Strategy Of The Soul, que solo había caido en mis oidos de forma circunstancial en Power Records.


Pues bien, resulta que es una de sus mejores grabaciones, llena de composiciones de primera categoría, con Sexsmith y su voz en plena forma y una producción preciosa.

No se puede comparar con escuchar al canadiense en vivo, pero este disco es fantástico, y temas como "This Is How I Know" o "Poor Helpless Dreams" son absolutamente inolvidables.

Una vez, sin pretenderlo, dejé a Sexsmith apartado de mi universo musical. No volverá a pasar.


(fotografía de Ron Sexsmith por Naiara Gago; Kafe Antzoki, Bilbao, 4 de diciembre de 2008)

lunes, 8 de diciembre de 2008

Rob Brown Ensemble - Crown Trunk Root Funk

Y seguimos con otra novedad de Aum Fidelity que se situa entre lo mejor del año. En este caso, el nuevo disco del saxofonista Rob Brown, bien conocido por sus habituales colaboraciones con el gran William Parker.



Precisamente es Parker el contrabajista de este cuarteto, que puede considerarse un all-stars de la vanguardia neoyorkina actual. Con el flexible e intuitivo batería Gerald Cleaver y el absolutamente genial Craig Taborn (uno de los mejores pianistas/teclistas del momento), la cosa no puede sonar mal.

La música que contiene Crown Trunk Root Funk es bastante libre, aunque no tan árida y agresiva como en otras grabaciones de Brown, y bebe de numerosas fuentes para producir un curioso y creativo caleidoscopio musical.

Un tanto más en el marcador de Aum Fidelity y, por cierto, este año ya van unos cuantos, como los dos discos publicados por William Parker y los discos de Eri Yamamoto y Bill Dixon comentados sapientemente por Pachi Tapiz en su blog.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Roy Campbell Ensemble - Akhenaten Suite: Live at Vision Festival XII

Que Roy Campbell es uno de los mejores trompetistas vivos está claro. Lo único que se le puede reprochar es la irregularidad que salpica en ocasiones a su discografía (producto, por otro lado, de su inquietud y de la falta de apoyo de discográficas sólidas).

Este año, Aum Fidelity ha editado uno de sus mejores discos, Akhenaten Suite: Live at Vision Festival XII, con un grupo de lujo que incluye a Billy Bang, Bryan Carrott, Hilliard Greene y Zen Matsuura.



Enfocado de forma conceptual, todas las composiciones de la suite tienen un aire arábigo y se disfrutan al máximo de principio a fin. Esperemos que Aum Fidelity continue editando trabajos de Campbell; si tienen el nivel de este, nos aguarda un montón de música fantástica.

Damien Jurado - Caught In The Trees

El último disco de Damien Jurado está entre lo mejor que ha grabado nunca y, de paso, entre lo mejor que ha salido este año.



El cantautor de Seattle se desnuda en este disco y despliega un sonido intimista que, sin embargo, evoca grandes espacios y largas distancias.

Ideal para inundar el cerebro de serenidad durante interminables e incómodos viajes en autobús.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Jon Irabagon - Jon Irabagon's OUTRIGHT!

Llevo un par de días como loco con este disco. Así, a botepronto, me parece uno de los mejores debuts discográficos que ha dado el jazz en un tiempo y, por descontado, de lo mejor de este 2008 en general.



Con un grupo de amiguetes/colaboradores habituales de Nueva York, Irabagon esboza un universo musical rico y variado, que bebe de muchas fuentes y se muestra inquieto y original.

Russ Johnson, Kris Davis, Eivind Opsvik o Jesse Lewis tienen espacio para improvisar, pero es el joven saxofonista quien lleva la voz cantante en un grupo que se ve aumentado por un montón de músicos bajo el nombre de "the Original Outright! Jass Band" en un fantástico tema del disco.

Irabagon acaba de ganar el mes pasado la Thelonious Monk Competition de este año (lo cual tampoco quiere decir nada), y se presenta como uno de los mayores valores del jazz del futuro.

Estaremos con la oreja atenta.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Angles - Every Woman is a Tree



La música de Martin Küchen es uno de los mejores descubrimientos de este año, y el disco Every Woman is a Tree es la mejor manera de comprobarlo. ¡De escucha obligada!

A continuación, mi reseña publicada originalmente en tomajazz:

Es uno de esos días. 

No ha pasado nada concreto, o quizá si, y no he reparado en ello. La cuestión es que no estoy en mi mejor momento. Quizá es tristeza, hastío o un poco de la tan veces romántica, pero siempre amarga, melancolía. Mis movimientos se han vuelto más lentos, más cansados. En definitiva, tengo ganas de rendirme por hoy, de bajarme del día y esperar a que venga otro, mas clemente. 

Mi desidia y yo subimos a mi coche; nos esperan unos cuantos kilómetros por delante y uno de mis rituales favoritos, escuchar música mientras conduzco, ni siquiera me apetece. De forma automática pongo un CD anodino que se limite a ocupar el silencio, o más bien, a tapar el zumbido que emiten el coche y mi tarde seca. 

En un momento dado, la música empieza a fundirse con el ruido de fondo y decido no devaluar aún más lo que suena. En un alarde de autodisciplina, cosa muy poco habitual en mi, decido adelantar trabajo y dar una primera escucha a algún disco que tengo pendiente de reseñar. Después de todo, una primera toma de contacto es algo muy básico en el proceso de valoración, y dadas las circunstancias, me resulta saludable concentrarme en algo, aunque sea forzándome a mi mismo. 

Veamos… Every Woman is a Tree. Mmmm, buen título y buena portada. Un sexteto liderado por Martin Küchen, saxofonista desconocido para mí que, además, firma todas las composiciones. Los nombres de éstas suenan comprometidos, refiriéndose a la ecología, la paz o la descarnada sociedad en la que vivimos. En un vistazo rápido veo que en el interior de la carpetilla se explaya a gusto sobre estos y otros temas de forma clara, directa e inteligente.

Entre los músicos hay tres nombres destacables: Magnus Broo, Mattias Ståhl y Kjell Nordeson. Todos ellos traen cantidad de buenos recuerdos para cualquier oyente iniciado en la escena europea actual, aunque su presencia garantiza la calidad y el interés, no la dirección y el estilo que tomará la música. Pero eso es lo de menos, mi mente está preparada para cualquier embestida acústica, y sabe desconectar rápidamente, si acaso fuese necesario. 

Una nota sostenida con arco en el contrabajo precede y envuelve algunas frases del saxo alto. Suena solemne, pero fresco; no está mal. Entonces entra el vibráfono, y la pieza se va intensificando lentamente hasta que entra el sexteto. Y suena cada vez mejor. 

Con el grupo acompañando desde una estética postfree, el trombonista comienza a improvisar. El solista es capaz, aunque no particularmente elocuente, pero la banda que tiene detrás es fantástica y trepidante y poco a poco el solo se vuelve parte de una improvisación colectiva, aunque controlada. 

De alguna forma, mi ánimo está levantándose, principalmente porque mi atención no puede despegarse de lo que suena. Comienza el segundo tema y una vez mas, el contrabajo abre la pieza, esta vez con un solo reflexivo y espiritual que desemboca en un dibujo que se repite obsesivamente. Küchen y Ståhl se van introduciendo en el tema y un aura hipnótica emana de los arreglos, a medida que la composición crece y crece. 

Ahora estoy preso de una euforia callada, mi cuerpo se mantiene en tensión y la desidia se ha extinguido. ¿Quién dudó del poder curativo de la música? Para almas adormecidas no hay nada mejor. 

Espero unos segundos a que empiece el tercer tema y temo que la cosa decaiga, pero no. Un riff a la Mingus tocado por los vientos estalla con la entrada del contrabajo y la batería. La euforia se desata. He perdido el control y me veo cabeceando rítmicamente sin poder evitar sumergirme en esta música intensa y gloriosa. 

El resto ya da igual. Desde ese momento, lo único que me importa son los sonidos que invaden mi cabeza. Lo que fuese que me oprimía se ha evaporado y me ha dejado a solas con una experiencia musical de primera categoría. Podría hablar de solos excelentes y de arreglos fantásticos, pero sería como intentar fotografiar una tormenta. 

Sin lugar a dudas, Every Woman is a Tree es uno de los discos del año. Una grabación que infecta al oyente y toma el control de su mente desde el principio hasta el fin. Suena espiritual y sexual, a Coltrane, Mingus y en definitiva, al sonido del puñetero planeta palpitando bajo mis pies. 

viernes, 7 de noviembre de 2008

EXP - nous (en) sommes encore là

El mejor disco de rock que he escuchado en mucho tiempo.

No hay que decir mucho más, EXP (antes Expèrience) son una de las mejores bandas del momento y, probablemente, la más interesante que hay en Francia.



El disco acaba de salir y de momento está distribuído de aquella manera, pero espero que poco a poco se vaya viendo por ahí.

Aquí la web de la banda, y aquí su myspace.

jueves, 30 de octubre de 2008

Matthew Shipp – Un Piano

Nuevo disco a piano solo de Matthew Shipp, esta vez para el esquivo sello Rogue Art.

Con Shipp no hay mucho que decir, aparte de que siempre es interesantísimo y en muchas ocasiones, verdaderamente genial. Este disco no es menos.



No sabría decir si me gusta mas que su anterior solo, One (thirsty ear, 2006), pero es innegable que Shipp sigue su búsqueda por todos los territorios que se pueden recorrer con un piano. Imprescindible.

Herman Düne – Next Year In Zion

Impresionado me ha dejado el último disco de esta banda francesa capitaneada por el gran David-Ivar Herman Düne. Unas cuantas canciones sencillas, pero fantásticas, y una banda casi perfecta.

Algunas melodías vocales recuerdan a un Leonard Cohen primerizo, pero los estribillos son inolvidables y el buen rollo que despide todo el disco merece mucho la pena.



Así, de buenas a primeras, uno de los mejores discos de folk-pop-rock que he oído en muchísimo tiempo. Y al lorito con el guitarrista eléctrico David Tattersall, buenísimo el tío…

otros días, otros discos

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