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martes, 31 de julio de 2018

Hank Jones - In Copenhagen - Live At Jazzhus Slukefter 1983 (2018)


En el centenario del gran Hank Jones, comparto este artículo publicado en la revista Scherzo en su número de abril de 2018 

(pinchar en la imagen para ampliar) 



martes, 26 de septiembre de 2017

Tigran, una nueva estrella del piano (2011)


Artículo publicado originalmente en Muro de Sonido, blog musical de ELPAIS.com, el 26 de septiembre de 2011, a raiz de la publicación de su entonces último disco "A Fable"




Tigran tiene madera de superestrella, aunque eso sea bastante raro de ver en el mundo de la música improvisada. A su favor tiene un indiscutible talento, estética contemporánea, irreverencia juvenil y cierta flema europea de ascendencia folclórica. No es un superpianista vacuo y pirotécnico a la manera de Hiromi ni un pedante gélido de la escuela clásica europea, aunque presente rasgos de ambas tendencias. Su carrera aún está en ese punto en el que puede despegar y alcanzar la estratosfera o estrellarse y hundirse en unos pocos años, pero parece más seguro apostar por lo primero.
Tigran es Tigran Hamasyan, un joven pianista armenio que, con sólo 19 años, ganó la prestigiosa Thelonious Monk Piano Competition de 2006 (quedando por delante de Aaron Parks y Gerald Clayton, segundo y tercer puesto respectivamente) y obtuvo el segundo puesto en la Martial Solal Jazz Piano Competition de ese mismo año (un detalle: Hamasyan ya se había presentado a este concurso en 2002, con 15 años, quedando en tercer puesto, por detrás de Luis Perdomo y del ganador, Baptiste Trotignon).
Ahora, cinco años después de ser catapultado a la primera línea del jazz, Tigran Hamasyan se descuelga con un arriesgado álbum a piano solo, presidido por una portada más propia de un artista de rock y acortando su nombre a un escueto e inconfundible “Tigran”. Normal, porque no hay tantos.

Lo de Hamasyan es pura fuerza. La mayoría le conocimos con New Era (Nocturne, 2008), un disco que mostraba dos cosas de forma inconfundible: que la capacidad de Hamasyan es extraordinaria, y que la contención no es una de sus virtudes. En su siguiente álbum, Red Hail (Plus Loin, 2009), el pianista ahondó en sus raíces musicales mediante un repertorio inspirado en música tradicional europea que, aunque un tanto embrollado, no resultó nada mal.
A Fable mantiene esa osadía (y cierta falta de contención) y se presenta como un disco difícil de catalogar, probablemente por deseo expreso de su autor. Concebido como una obra conceptual, los diferentes enfoques de una pieza u otra se ven apoyados por leves pinceladas de overdubbing, partes vocales e incluso algún efecto de sonido. Eso implica que la producción juegue un papel importante en el resultado definitivo, algo no tan habitual en el mundo del jazz.
El pianismo de Tigran sigue conteniendo los obsesivos ostinatos y la vertiginosidad que le ha caracterizado hasta ahora, aunque A Fable ofrece un plus de madurez y puede ser su mejor registro hasta la fecha. El pianista aún es muy joven, y eso puede jugar en su contra, pero la dirección en la que se mueve no parece ser fruto de la casualidad o de la ausencia de reflexión.
El disco es excesivo, extravagante e irregular –dicho esto como característica más que como crítica– y es innegable que contiene piezas fabulosas, como "A Fable", "Kakavik" o su excelente versión de "Someday My Prince Will Come". Tema a tema, Tigran no renuncia a la música de su tierra ni al jazz, y va diseñando una personalidad a medio camino entre ambas músicas, sonando cada vez más original.
El pasado mes de agosto, el armenio fue portada de la revista francesa Jazz Magazine-Jazzman, a cuenta de un artículo atinadamente titulado “Café, metal, folk y piano” en el que se sometía a un test de escucha a ciegas. En él muestra su pasión por pianistas imprescindibles de ayer y hoy como Thelonious Monk, Duke EllingtonChick Corea y Jason Moran al mismo tiempo que alaba a bandas tan dispares como los clásicos Black Sabbath o Meshuggah, una de las mejores formaciones de metal extremo del mundo.
Una prueba más de que el jazz del siglo XXI, afortunadamente, no se escribe con el jazz como único referente.

lunes, 20 de mayo de 2013

Gorka Benítez - Bilbao (2006)

Reseña publicada en tomajazz.com en mayo de 2007:


El cuarteto responsable de este disco nos ha brindado unas cuantas joyitas. Solo hay que dar una escucha parcial a “Indolents” o “Ugrix”, a nombre de David Xirgu, para constatar las excelencias de este grupo en busca de un jazz fresco y contemporáneo. En este caso estamos ante un disco planteado desde su concepción de una manera mas intima, casi familiar. Concebido para no salir editado a la venta originalmente, la grabación permaneció algún tiempo olvidada, hasta que hace poco Gorka decidió remezclarla y editarla con un titulo que, más que nunca en su carrera, le lleva a sus más profundos orígenes: Bilbao.

Al mismo tiempo, el CD supone una muestra perfecta de la transición musical que sufre Benítez. Éste, cada vez mas interesado en melodías de corte pop, utiliza un cuarteto con el que tradicionalmente había grabado discos de jazz ortodoxo, para introducirse poco a poco en composiciones mas cercanas a ritmos y armonías sencillas. Esta tendencia, de la que ya alardeó en su anterior disco, el magnifico Solo La Verdad Es Sexy, le puede granjear unas cuantas críticas entre los aficionados mas dogmáticos, pero nadie puede ni podrá decir que Benítez sigue alguna directriz comercial.

Todo el mundo sabe que es ridículo pensar que se puede hacer jazz comercial en España (en realidad hay una vía, pero esta copada y sobreexplotada, rozando la vulgaridad), con lo que no hay que confundir, y menos aun con Benítez, el afán comercial con la búsqueda de la propia voz. Bilbao es un dechado de honestidad por los cuatro costados, un disco compuesto por placer y tocado entre amigos, transmitiendo un ambiente de distensión absoluta al oyente.

Temas como “Because of You” o “Y Dale!” desarrollan esa vena pop que mencionábamos y, lejos de caer en el acartonamiento de acercamientos a este estilo por parte de otros músicos, suenan abiertos, puros y creíbles. En el extremo contrario, “Cantan Los Charcos el Lamento de las Gabarras” o “Plaza Gris”, son muestras mas ortodoxas (pero no menos brillantes) de ese jazz etéreo, de sonidos pálidos y alientos contenidos que Benítez lleva facturando, con este y otros grupos, desde hace mucho tiempo.

Hablar de la química del grupo es innecesario, porque estos cuatro señores tocan juntos con una afinidad pasmosa, haciendo que lo difícil parezca fácil. Pérez parece muy cómodo con las composiciones y despliega detalles envolventes que aportan mucha calidez al conjunto, mientras que el tandem Ferrer-Xirgu demuestra una vez más por que es uno de los más memorables de la historia del jazz en España.

En cualquier caso, la valentía con la que Gorka Benítez afronta su carrera discográfica es encomiable, demostrando con este Bilbao que esta dispuesto a tocar lo que le apetezca con solidez y sin renunciar a su personalidad como músico de jazz, ni a la calidad a la que nos tiene acostumbrados. Benítez pasa de etiquetas, de acotaciones estilísticas y de ortodoxias obsoletas y, con toda la naturalidad del mundo, ha vuelto a hacer lo que le pide el cuerpo en este CD. Con dos cojones. De Bilbao tenía que ser.


Yahvé M. de la Cavada, 2007

jueves, 18 de noviembre de 2010

Segundo aniversario del blog: retoques, propósitos y un estreno

Hace unas semanas este blog cumplió dos años. Llevo un tiempo tan saturado de multiples (y relativamente inútiles) actividades, que la fecha en cuestión pasó sin que yo pudiese dedicarle tiempo, así que hice lo que hacen los políticos cuando surge un problema: irme de vacaciones.
De vacaciones del blog, por supuesto.

Así que, quince días después de mi último post, vuelvo a >udm,udm< para celebrar su segundo aniversario y retomar esos discos que, día a día, van instalándose en mi vida.

La verdad es que este último año ha sido complicado. Muchas cosas que hacer, muchos problemas propios o extraños y, sobre todo, cada vez menos tiempo para afrontarlos. El blog se ha nutrido más que nunca de textos publicados en otros medios, y la periodicidad de publicación se ha vuelto delirante.
En cuanto a lo primero, no es un problema; todo lo que publico soy yo y ayuda a dibujar (gran) parte del retrato de mi actividad musical. Lo segundo ya es otro cantar. Mi propósito para el tercer año de >udm,udm< es recuperar el ritmo y que haya al menos cuatro publicaciones por semana. El año que viene veremos cómo va.

Me sigue jorobando, aún más si cabe, no poder mencionar todos los discos que me gustaría. Son tantos los que son, y tan pocos los que acaban estando... En parte, el problema viene dictado por una serie de normas internas y manías que han ido invadiendome con el tiempo, como poner audio, buscar links y cosas por el estilo.
Mi intención primordial es desembarazarme de todo lo que lastre el flujo continuo de la base de este blog, es decir, las recomendaciones y comentarios (por escuetos que sean) de los discos que crea oportuno reseñar. A partir de ahí, que cada cual se busque la vida para escucharlos.



Punto dos: en honor a la brevedad y a mi estupida e improductiva dispersión, quiero anunciar el estreno de un nuevo blog. En mi mundo, la falta de tiempo para gestionar adecuadamente un blog se traduce en la creación de otro, no me pregunteis por qué.
My Old Friend... tiene una linea similar a la de >udm,udm<, pero un poco diferente. Allí lo importante son las canciones, con prioridad absoluta de estilos ajenos al jazz y sin comentarios superfluos; algo más rápido, inmediato y aperiódico. Puede ser actualizado una vez al mes o tres al día, el ritmo los marcarán las canciones que se incrusten en mis peripecias.
Como soy completamente omnívoro a nivel musical, podéis esperar culquier cosa, e insultarme en los comentarios si lo veis apropiado.

Por último, a nivel personal, mi máximo proyecto discófilo es la ordenación total de mi discoteca, algo que no afronto desde hace años y que me depara varios miles de títulos a localizar y reubicar. En verano empecé con los LPs de off-jazz -rock, pop, etc- y (más o menos) lo conseguí. Ahora estoy con los LPs de jazz, como indica la foto que acompaña este post, y la cosa va más despacio de lo que me gustaría. Después empezaré con los CDs de jazz, que es lo que más miedo me da y, para cuando termine, con suerte, >udm,udm< habrá cumplido tres años.

Hasta entonces, aquí seguiremos. Doy las gracias, una ves más, a todos los que mencioné el año pasado y a algunos más que mencionaré el año que viene. Sabéis quiénes sois.

Pero, especialmente, agradezco profundamente que un centenar de personas me visitéis cada día y os invito a que sigáis haciéndolo, a que comentéis y dejéis vuestra opinión en las entradas, a que recomendéis este sitio a vuestros amigos y vecinos y, principalmente, a que escuchéis tantos discos y vayáis a tantos conciertos como podáis.

No sé qué nos depara el futuro, pero con música en los oídos será mejor. Seguro.

otros días, otros discos

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