Heavenly Places, editado por el esquivo sello Boxholder, es un estupendo disco que se compone de tres temas a dúo: dos en directo y uno en estudio.

La música es bastante libre, aunque no se pierde la forma en casi ningún momento y todo fluye con mucha naturalidad. Ni cansa, ni satura, lo que tiene su mérito tratándose de un dúo de estas características.
E insisto: Bobby Few es la bomba.