El pasado 30 de mayo volví a verle en directo y fue igual de mágico. La misma formación: Henry a la acústica y piano, David Piltch al contrabajo y el espectacular Jay Bellerose a la batería. No se puede decir más con menos sobre un escenario. Henry y su banda son un portento de expresividad y de sofisticación. Servidor tiene la suerte de asistir a una cantidad nada despreciable de actuaciones de diferentes estilos, y juro que he visto pocas cosas tan acojonantes.
El repertorio volvió a estar centrado en Civilians y Tiny Voices, aunque el norteamericano rescató un par de piezas de Scar, además de una de Fuse y otra de Trampoline.

Civilians es el (por poco tiempo) último disco de Joe Henry, y puede situarse sin miedo como una de las obras maestras de la década. Las razones para ello se pueden encontrar en las composiciones y las letras, rozando algunas de ellas la absoluta perfección, la impresionante producción (obra del propio Henry) o la banda que le acompaña.
David Piltch y Jay Bellerose repiten, al igual que el fantástico Patrick Warren (habitual de Aimee Mann y Tom Waits); y para redondear el conjunto, un par de maestros de las cuerdas: Greg Leisz y Bill Frisell, que protagonizan algunos momentos espectaculares. Si a esto le sumas los coros de Loudon Wainwright III, el piano de Van Dyke Parks en un par de temas y algunos invitados más, el resultado es una unidad musical de élite.
No sabría decir si Civilians es mejor que Tiny Voices, aunque tampoco es necesario. Ambos discos son piezas que quedan realmente cerca de lo mejor que se puede hacer en un estudio de grabación.
Henry sigue siendo un desconocido para mucha gente. Si tu, que estás leyendo esto, no le has escuchado todavía, dale una oportunidad. He hablado tan bien de él que quizá tus espectativas no queden cubiertas. Pero dale tiempo, escúchalo y déjalo reposar. Estoy convencido de que te encantará.
Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.