Duke Jordan nunca fue uno de los grandes, aunque tampoco era el incompetente que Miles Davis describió en su célebre autobiografía, cuando recordaba sus días en el quinteto de Charlie Parker.
En este disco grabado en 1975 para SteepleChase, Jordan se rodeó de un grupo intachable. Por un lado, Al Foster a la batería y el gran Charlie Rouse al tenor. Por otro, dos músicos por los que siento cierta debilidad: el fabuloso trompetista Richard Williams y el contrabajista Sam Jones.
El disco no es sorprendente pero tampoco rutinario y es un placer escuchar como "camina" todo con Jones a las cuatro cuerdas.
Duke Jordan no era un tipo con genio, pero oficio tenía un rato.
Éste bien podría ser mi disco favorito de Cannonball Adderley. No es que me parezca el mejor o el más importante, pero llegó a mi vida en un momento en el que yo era muy permeable y le tengo un cariño especial.
Grabado un año después de que el saxofonista participase en las sesiones de Kind Of Blue, Them Dirty Blues es un ejemplo estupendo del mejor Adderley, swingante, soulful, tan luminoso como lleno de blues.
Acompañado por Barry Harris en algunos temas y por Bobby Timmons en otros, el resto del grupo lo conforman Nat Adderley, Sam Jones y Louis Hayes. Todos ellos están perfectos, en el sentido más estricto de la palabra.
Además, el repertorio es ejemplar, con versiones definitivas de"Jeannine", "Dat Dere", "Del Sasser" o el mítico "Work Song", en dos tomas diferentes: una de ellas con Harris y la otra con Timmons. Es muy interesante compararlas y ver por qué, a pesar de que Timmons parece el pianista idóneo para este tema, es la toma de Harris la que se publicó en el LP original.
Recuerdo que cuando Jorge Guerricaechevarria nos dejó Them Dirty Blues a mi amigo Asier y a mi, me pasé meses escuchándolo, memorizando los solos, dejándome infectar por los poderosos acordes de Timmons, las líneas perfectas de los hermanos Adderley y el swing ineludible de Sam Jones (un contrabajista muy infravalorado, por cierto). Y la verdad, no se si me puede la nostalgia, pero más de 15 años después me sigue sonando maravilloso.
Nota: La portada que he puesto no es la original, sino la de la reedición en CD de Landmark, que es exáctamente la que me pasó Jorge cuando descubrí el disco. Qué puedo decir, soy un sentimental...