No acabé de valorar
Civilians en su justa medida hasta que vi a
Joe Henry en directo
el 15 de febrero de 2008. Era la primera vez que
Henry actuaba en España en toda su carrera y fue algo mágico, fuera de lo corriente. El repertorio aquella noche se compuso esencialmente de piezas de los dos últimos trabajos del cantautor y productor,
Tiny Voices y
Civilians, que son a su vez mis discos preferidos de
Henry (
la actuación que dio 3 días después en Barcelona fue elegida "mejor concierto internacional del año" por la revista Rockdelux).
El pasado 30 de mayo volví a verle en directo y fue igual de mágico. La misma formación:
Henry a la acústica y piano,
David Piltch al contrabajo y el espectacular
Jay Bellerose a la batería. No se puede decir más con menos sobre un escenario.
Henry y su banda son un portento de expresividad y de sofisticación. Servidor tiene la suerte de asistir a una cantidad nada despreciable de actuaciones de diferentes estilos, y juro que he visto pocas cosas tan acojonantes.
El repertorio volvió a estar centrado en
Civilians y
Tiny Voices, aunque el norteamericano rescató un par de piezas de
Scar, además de una de
Fuse y otra de
Trampoline.
Civilians es el (por poco tiempo) último disco de
Joe Henry, y puede situarse sin miedo como una de las obras maestras de la década. Las razones para ello se pueden encontrar en las composiciones y las letras, rozando algunas de ellas la absoluta perfección, la impresionante producción (obra del propio
Henry) o la banda que le acompaña.
David Piltch y
Jay Bellerose repiten, al igual que el fantástico
Patrick Warren (habitual de
Aimee Mann y
Tom Waits); y para redondear el conjunto, un par de maestros de las cuerdas:
Greg Leisz y
Bill Frisell, que protagonizan algunos momentos espectaculares. Si a esto le sumas los coros de
Loudon Wainwright III, el piano de
Van Dyke Parks en un par de temas y algunos invitados más, el resultado es una unidad musical de élite.
No sabría decir si
Civilians es mejor que
Tiny Voices, aunque tampoco es necesario. Ambos discos son piezas que quedan realmente cerca de lo mejor que se puede hacer en un estudio de grabación.
Henry sigue siendo un desconocido para mucha gente. Si tu, que estás leyendo esto, no le has escuchado todavía, dale una oportunidad. He hablado tan bien de él que quizá tus espectativas no queden cubiertas. Pero dale tiempo, escúchalo y déjalo reposar. Estoy convencido de que te encantará.
Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.