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sábado, 20 de noviembre de 2010

Marion Brown - Afternoon Of A Georgia Faun (1970)

Para recuperar el ritmo, voy a seguir con mi homenaje a Marion Brown.

Afternoon Of A Georgia Faun es, para muchos, la obra maestra de Brown. Para mi no, pero por muy poco. Lo que es innegable es que fue un paso de gigante en la carrera y obra del saxofonista, y, como resultado, su música sufrió una evolución asombrosa.

El disco inicia la "Trilogía de Georgia", que el saxofonista completaría con dos álbumes que me gustan un poco más: Geechee Recollections, del que ya escribí aquí en febrero de este año, y Sweet Earth Flying.



Además de Brown, que comienza a explorar la percusión y algunos instrumentos tradicionales, y mi adorado Andrew Cyrille, hay que destacar a un Chick Corea que encaja a la perfección y a un joven Anthony Braxton.

Hasta donde yo sé, esta sesión pudo ser el germen de la unión de Braxton con el trío que tenía Corea en aquella epoca (con Dave Holland y Barry Altschul) para crear Circle, una banda que rompió unas cuantas barreras en el mundo del jazz. Y no siempre se les tiene en cuenta.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify, aunque está acreditado erróneamente al saxofonista Bennie Maupin, que también participa en la grabación. En fin...

lunes, 23 de febrero de 2009

Chick Corea - Bliss! / Pete LaRoca - Turkish Women At The Bath

En 1967 Pete LaRoca grabó su segundo disco, Turkish Women At The Bath; poco después abandonaría el mundo del jazz durante más de diez años para dedicarse al derecho, recuperando su verdadero apellido, Sims.

LaRoca es uno de los grandes baterías de su generación, aunque menos conocido de lo habitual por su intermitente carrera. Este disco, sin ser la obra maestra que es Basra, está producido por un cuarteto excepcional: John Gilmore, Chick Corea, Walter Booker y el propio LaRoca.



En 1973, Muse Records reeditó la grabación bajo el nombre del pianista, que se había vuelto mucho más popular que el desaparecido batería (el disco original había sido editado por el sello de su productor, Alan Douglas). Este movimiento comercial se hizo sin el consentimiento de LaRoca, y éste, como buen abogado, demandó con exito a Muse Records.



Cualquier grabación protagonizada por John Gilmore merece la pena, pero también es estupendo escuchar a Chick Corea en busca de su personalidad (llegando a sonar a McCoy Tyner en algunos momentos), sin olvidar la labor del líder, tanto a la batería como firmando todos los temas.


Nota: Encabeza el título del post la edición de Muse a nombre de Corea porque es la que estoy escuchando. Creo que la versión original (a nombre de La Roca) fue reeditada en CD por 32Jazz y, más recientemente, por Fresh Sound.

otros días, otros discos

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