sábado, 31 de octubre de 2009

Charlie Haden / Hampton Hawes - As Long As There's Music (1976)

Muy poco antes de morir (con sólo 48 años), el pianista Hampton Hawes grabó esta serie de dúos con Charlie Haden, que fueron publicados por el efímero sello Artists House en 1978.

Hawes, un autodidacta de extraordinario talento, aporta dos magníficas composiciones y, tal y como relata Haden en las liner notes, quiso improvisar completamente otras dos piezas, algo inusual para muchos de los pianistas de su generacion.



Los dos músicos están soberbios y crean un ambiente muy especial en el estudio que se transmite al oyente a la perfección. Hawes en concreto parece mostrar aspectos inéditos de su pianismo, sonando afectado y relajado al mismo tiempo.

En la carpeta del disco, el pianista firma un texto fechado un mes antes de su repentina muerte en el que se despide así: "Charlie, you are beautiful, the pleasure was mine".

Que gran pérdida para el jazz.

jueves, 29 de octubre de 2009

Bill Carrothers & Marc Copland - No Choice (2006)

He estado pensando en un disco que tuviese algo especial para reescuchar y comentar hoy, y éste me ha parecido el más adecuado.

En 2006 lo califiqué como el mejor disco del año y aún hoy lo considero una obra maestra del jazz de los últimos años.

Lo tengo también como uno de mis dúos de piano predilectos, junto al maravilloso Our Delights de Tommy Flanagan y Hank Jones y el Together de James Williams y Emil Viklicky.

Dejo aquí la reseña que escribí en su momento para Tomajazz.



Éste es uno de esos discos que se pueden definir con una sola palabra: comunicación. Pocas veces he escuchado conversaciones tan lucidas, diálogos tan perfectos o interacción tan elocuente como la de estos dos pianistas.

Bill Carrothers y Marc Copland tienen en común unas cuantas cosas, como su afición por la deconstrucción, su evolución constante y su habilidad para manejarse en lenguajes muy complejos sin perder la compostura ni resultar pedantes.


Asímismo les une el haber publicado el pasado año dos de los mejores álbumes en trío de los últimos tiempos, ambos en la misma discográfica (Carrothers:
I Love Paris; Copland: Some Love Songs, Pirouet, 2005). Además de recomendar encarecidamente estos dos títulos, puntualizaremos que otra similitud entre estos dos artistas es su continua relación con sellos europeos por varios motivos, entre los que se encuentra el lamentable desinterés que se muestra en su país por su música. Los dos han trabajado en varias ocasiones con la difunta discográfica Sketch, por lo que cuando surgió el sello Minium de las cenizas de aquella, lo hizo a través de ellos.

También hay que mencionar que los dos son músicos tremendamente personales, valientes y aventureros; Carrothers algo más osado y Copland algo más consciente, pero fascinantes los dos.

Aun así, un dúo de pianos es un contexto arriesgado por varias razones: las frecuencias se mezclan, las acentuaciones chocan, los fraseos se persiguen, los ritmos se apelotonan... Todo eso en el peor de los casos, que no es éste. Éste es el mejor.


Desde el primer tema, un “Lonely Woman” que evoca a Ornette con una calma tensa, vemos como dos universos musicales se vuelven uno con cuatro manos y sobre todo, cuatro oídos. Porque este disco va de dos músicos que antes de tocar se escuchan el uno al otro, convirtiendo cada pasaje, hasta el más improvisado, en un alarde de conversación, de asimilación y de creación común perfecta.


Copland y Carrothers, con sus diferentes lenguajes (que lo son), utilizan temas de Ornette, Ellington, Miles, Shorter y Monk para crear música completamente nueva. Eso que persiguen tantos músicos inútilmente, reinterpretar de forma original, se manifiesta en cada minuto de este CD con una naturalidad pasmosa, convirtiéndolo en uno de los discos de piano más impresionantes de los últimos años.


Un disco sin momentos álgidos porque todos ellos lo son, pero del que destacaré por manías personales un “You and the Night and the Music” titánico, un “Blue in Green” en dos partes escalofriantes, el “Lonely Woman” bicéfalo que abre y cierra el disco y una fantástica revisitación de la genial canción de Neil Young “The Needle and the Damage Done”.


Hay discos que se pueden definir con una sola palabra, pero también se pueden usar varias: conexión, fluidez, genialidad, obra maestra...


Yahvé M. de la Cavada, 2006



miércoles, 28 de octubre de 2009

Primer aniversario del blog: recapitulación, agradecimientos y alguna novedad

Hace exactamente un año que me metí en el embolado éste del blog. La recurrente frase "parecía una buena idea en aquel momento" es muy adecuada para un día como hoy.

Un Día Más, Un Disco Más, un nombre que nunca me convenció pero que describía a la perfección el contenido del blog, me ha supuesto mucho trabajo y también muchas alegrías.

Por un lado hay días que me resulta difícil actualizar, encontrar una escucha que tenga su epígrafe en este diario musical, ya sea por buena, mala o regular. Por otro, hay más discos que pudieron estar de los que finalmente están. Estoy deseando que desarrollen una tecnología que me permita escribir sobre un disco sin intermediarios físicos, del cerebro al blog en unos segundos. Todo llegará.

Tengo que dar las gracias a mucha gente por su apoyo a esta empresa a lo largo de este año. Principalmente a todos y cada uno de los que se han acercado a Un Día Más, Un Disco Más, sea queriendo o sin querer, hasta conformar las 33.584 visitas que marca el contador según escribo esto. Pero también, por muchos motivos, a amigos como Naiara Gago, Naiel Ibarrola, Fernando Ortiz de Urbina, Pachi Tapiz, Juan Antonio Rico, Asier Guerricaechevarria, Chema Garcia Martinez, Raúl Mao, Jonathan Hurtado, Pablo Mejías y Patricia Santiago, más algunos otros de los que, casi seguro, me estoy olvidando. Mil gracias a todos.

Poco a poco he intentado mejorar el servicio del blog. Desde hace meses he puesto un link a Spotify siempre que el disco reseñado estuviese disponible en esta aplicación. Como esto es menos habitual de lo que me gustaría, últimamente estoy subiendo a goear.com y adjuntando en cada post un tema de cada disco que no está en Spotify.

Aparte de éstas, hay algunas novedades para el segundo año del blog: por un lado, Naiel Ibarrola está diseñando un logo que será presentado en sociedad próximamente; por otro la sección de firmas invitadas empezará a tener más movimiento, con varios amigos que irán comentando el disco que les apetezca como les apetezca.

Una vez más, gracias a todos los que me leéis, a los que dejáis algún comentario, a los que enlazáis y comentáis este blog e incluso a los que pasáis por aquí por accidente, buscando descargas o portadas para meter al iPod. También a todos los que leéis los magníficos contenidos de Cuadernos de Jazz y Tomajazz, publicaciones en las que, a pesar de las tonterías que puedo llegar a escribir, siguen publicando mis textos.

Creo que eso es todo. Me voy a escuchar algo, a ver si mejora el día.

martes, 27 de octubre de 2009

Earl Hines - Here Comes Earl "Fatha" Hines (1966)

Siempre que me preguntan por mi pianista favorito nombro a Earl Hines sin pensarlo un momento. Mi filia por el bueno de Fatha viene de hace años y cada vez que le reescucho me reafirmo en ella aún más.

Elvin Jones y Richard Davis han grabado juntos en numerosas ocasiones. Sin contar las sesiones lideradas por cualquiera de ellos, discos como Judgement! de Andrew Hill, In'N'Out de Joe Henderson, Stan Getz & Bill Evans, The Individualism Of Gil Evans, Rip, Rig and Panic de Roland Kirk, e incluso la sesión que Tete Montoliu grabó en directo para Impulse! -que nunca vio la luz- se han beneficiado del saber hacer rítmico de la pareja.



Todos esos discos son más conocidos que este Here Comes Earl "Fatha" Hines, una reunión entre generaciones jazzísticas muy diferentes que podría resultar antinatural, pero nada más lejos. En realidad es una especie de extensión del fantástico Once Upon A Time de Hines, grabado una semana antes.

La sesión es una delicia, con Davis y Jones amoldándose perfectamente a la arrolladora personalidad de Fatha, que está en una forma excelente. Lo de Elvin Jones con las escobillas no es normal, y aquí lo demuestra de sobra.

Estos siete cortes fueron reeditados por Red Baron en el doble CD Spontaneous Explorations y, recientemente, por LoneHillJazz bajo el nombre Classic Trio Sessions. La reedición japonesa es la más fiel al original, pero será cara y dificil de conseguir.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify; no está tal cual, pero he creado una lista de reproducción a partir de la reedición de LoneHillJazz.

Steve Adams - Surface Tension (2000; ed.2009)

Reconozco que esperaba más de este disco cuando llegó a mis manos, algo normal con tres músicos como estos. El resultado no es mediocre, ni mucho menos, pero tampoco espectacular.

Hay multitud de virtudes en Surface Tension, pero es música muy compleja, con todo lo que ello conlleva, bueno y malo.

Más abajo puedes leer mi reseña del disco publidada originalmente en la edición física de Cuadernos de Jazz.




Steve Adams habla maravillas de sus compañeros en las liner notes de este disco, y no le falta razón.

Habla también de esos chispazos que vuelven genial una sesión razonablemente improvisada y de esa química especial que hace que un grupo toque algo mágico. Lamentablemente, en este caso estamos ante música más competente que especial.

La grabación tuvo lugar hace casi 10 años, antes incluso que la que produjo el dúo de Adams y Filiano editado por Clean Feed en 2006, y pretende alcanzar el equilibrio entre composición y espontaneidad.

El problema es que Adams quiere tocar demasiadas cosas, utilizar demasiados lenguajes, transitar demasiados terrenos. El resultado es un disco con algunas piezas excelentes y otras dolorosamente rutinarias. Ya sabemos lo que Adams puede tocar; Amendola sigue siendo sólido y creativo y Filiano vuelve a destacar por encima de todos. Pero este grupo puede hacerlo mucho mejor.


Yahve M. de la Cavada

lunes, 26 de octubre de 2009

Dinosaur Jr. - Farm (2009)

Hay días en los que uno, entrando al metro por la mañana, pulsa el aleatorio en el reproductor y suena el disco más adecuado. Hoy me ha pasado exáctamente eso.

Después de desayunar con The Gap Sealer de Jimmy Heath, nada mejor para enfrentarse a la calle que lo nuevo de J Mascis y sus Dinosaur Jr.

El característico sonido del grupo se compone de una extraña mezcla de Neil Young, Sonic Youth y los Replacements, destacando por encima del conjunto la carismática figura de Mascis.



Buenas melodías y guitarras arrolladoras; Farm no aporta nada nuevo a la discografía de la banda, pero suena genial.

Por cierto, si se presenta la ocasión de verles en directo, no la dejéis escapar.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify. Si no, creo que hay temas colgados en su myspace.

domingo, 25 de octubre de 2009

Ron Carter - All Blues (1973)

Este es un disco raro, por muchos motivos. Principalmente porque, a pesar de ser uno de los mejores discos que grabó Ron Carter en los 70, ha sido reeditado en muy pocas ocasiones y de mala manera.

Los músicos que le acompañan son realmente impresionantes: Joe Henderson, Roland Hanna (uno de los grandes pianistas de su generación) y Billy Cobham (Richard Tee toca el rhodes en un solo tema). No hay cuerdas, orquestas y las constantes estéticas del sello CTI no marcan el carácter de la grabación.



Lo curioso es que ni Henderson ni Cobham suenan como es habitual en ellos, como si de alguna forma esta sesión con Carter hubiese hecho aflorar nuevos matices en sus sonidos. El blues se percibe en muchos momentos, sin llegar a ser evidente en la mayor parte de ellos.

El repertorio está compuesto por cuatro originales, un precioso "Will Your Still Be Mine" tocado en solitario por Carter, y la primera versión de Miles Davis grabada por el contrabajista como líder: un "All Blues" en el que Henderson ofrece un solo antológico.

Un disco agradable e interesante que merece la pena recuperar.

viernes, 23 de octubre de 2009

Young Fresh Fellows + Deadstring Brothers - Kafe Antzokia (16-oct-2009)

Tras ocho años de silencio, la mítica banda de Seattle Young Fresh Fellows regresan con nuevo álbum, I Think This Is, y una estupenda gira por nuestro país que comenzó el pasado viernes en el Kafe Antzokia bilbaíno.

Abrían el show los intensos Hall Monitors, un grupo muy prometedor (también de Seattle) de directo aplastante y Deadstring Brothers, una banda con bastantes seguidores en la capital vizcaína que se unió a los Monitors y los Fellows en éste concierto, completando un flamante programa triple.

Los de Detroit se mantuvieron casi toda su actuación en el ámbito del rock sureño tradicional, un lenguaje en el que destacaba el joven guitarrista Spencer Cullum. El público reaccionó muy bien aunque me quedé con la sensación de que la voz de Kurt Marschke no acababa de cuadrar con la música.


Los Young Fresh Fellows salieron al escenario despreocupados, con una extravagante (y sobria al mismo tiempo) puesta en escena que auguraba un concierto divertido. Lo fue, sin duda, pero desde el primer acorde nos encontramos también ante una banda de primera, compacta, potente y por encima de todo, auténtica.

En un principio podría parecer que personalidades tan carismáticas como las de Scott McCaughey, Tad Hutchison y el guitarrista Kurt Bloch podrían chocar en el escenario, pero afortunadamente no ocurre nada de eso. Bloch, ex-guitarrista de los Fastbacks y miembro de los Fellows desde 1988, es un tipo eléctrico e hiperactivo que combina una buena técnica con carácter y fuerza. Lo mismo ocurre con Hutchinson, un batería potente y dinámico que aporta un color inconfundible al sonido de la banda, y con el elástico bajo de Jim Sangster.

McCaughey ha estado muy ocupado en los últimos años, tanto con The Minus Five como ejerciendo de quinto miembro de R.E.M., para quienes arregla, graba y actúa regularmente. Aún así, la química de los Fellows no se ha resentido y siguen manteniéndose como una de las grandes bandas ocultas de las últimas décadas.


El concierto de Bilbao se centró en el repertorio de su último disco (que en su edición europea luce portada, tracklist y título diferente: I Don’t Think This Is), incluyendo el fantástico “Gotta Get Away” de los Stones y temazos como “Suck Machine Crater”, “Go Blue Angels Go”, “Shake Your Magazines”.

Algunos temas clásicos de la banda, un improvisado y minúsculo blues dedicado a la pasión de McCaughey por el pacharán y un largo y reconfortante bis cerraron un concierto en el que vimos algo que tenía punk, rock, pop y mucho sentido del humor, sin adscribirse a un estilo concreto. Simplemente, los Young Fresh Fellows.

En su myspace encontramos como foto de perfil un mapa de la península ibérica y junto a él la frase de inicio reza: “Viva España! LLYFF!!!”.
Parece que McCaughey y los suyos están encantados con el público de nuestro país; esperemos que eso les haga volver pronto.



Nota: El disco es excelente. Produce Robyn Hitchcok, colabora Peter Buck y suena como un tiro. No está en spotify, pero hay temas colgados en su myspace.

jueves, 22 de octubre de 2009

Bill Frisell - Have A Little Faith (1993)

Esta noche actuaba Bill Frisell en Bilbao, una gran excusa para reescuchar uno de los mejores discos del guitarrista: Have A Little Faith.

Aunque sólo fuese por la emocionante versión de la canción de John Hiatt que da nombre al álbum, éste merecería la pena. El resto está realmente bien, por cierto.



El disco completo está en Spotify, pero dejo aquí el tema de marras, que es lo que hoy he escuchado de forma compulsiva. Qué preciosidad...




Y aquí la versión original de John Hiatt. No hay palabras.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Michiel Braam - Non-Functionals! (2009)

Michiel Braam es uno de los grandes del piano europeo. No recuerdo un solo disco suyo que me haya parecido malo y aunque éste último no sea el más destacable, tiene momentos magníficos.

Pinchando aquí o en la portada puedes leer mi reseña de Non-Functionals! publicada en Cuadernos de Jazz.




Nota: En el myspace del Wurli Trio puedes escuchar algunos temas del disco.

martes, 20 de octubre de 2009

Yusef Lateef - Into Something (1961)

Estaba ayer escuchando este disco sin la caja delante y no hacía más que preguntarme quién demonios era el batería.

No es que Lateef no estuviera soberbio, que lo estaba, o que Barry Harris no tuviese momentos, que los tenía. Pero entre que parte del disco es en trío (sin piano) y que el batería resultó ser Elvin Jones, es natural quedar absorto ante su despliegue rítmico.



El disco es de lo mejor de Lateef, por cierto, y merece mucho la pena. El punto que le da el oboe al primer tema del disco es fantástico. El resto, también.


Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.

lunes, 19 de octubre de 2009

J.J. Johnson - Live At Cafe Bohemia 1957

Hace años y durante unos cuantos meses, desarrollé una sana obsesión por el saxofonista y flautista belga Bobby Jaspar. Y no es para menos, ya que Jaspar es uno de los grandes jazzmen europeos de todos los tiempos.

A mediados de los 50, J.J. Johnson rompió su asociación con Kai Winding y formó un quinteto de primera con Jaspar, Tommy Flanagan, Wilbur Little y Elvin Jones (Hank Jones y Percy Heath grabaron en lugar de Flanagan y Little algunos temas del primer disco del quinteto, J Is For Jazz).



Este disco, publicado originalemente por Fresh Sound, sale de un broadcast grabado en el Cafe Bohemia en febrero de 1957. El grupo está engrasado, todos están estupendos y la grabación es lo suficientemente buena como para disfrutar de cada detalle.

Las armonías de los vientos en algunas exposiciones de temas son maravillosas y evidentemente hay solos estupendos, pero mi obsesión por Jaspar me lleva a destacar sus contribuciones, especialmente su delicioso solo con flauta en su original "In A Little Provincial Town".

La edición original está fuera de catálogo, pero el disco se encuentra incluído en el doble CD J.J. Johnson Quintet Featuring Bobby Jaspar - Complete Recordings (Fresh Sound, 2009), junto a todas las grabaciones de estudio realizadas por el quinteto.

Jaspar murió en 1963 con sólo 37 años. Otra lamentable y prematura pérdida para el mundo del jazz.

domingo, 18 de octubre de 2009

Stan Getz - Birdland Sessions 1952

Ayer escuché un pequeño fragmento de A Todo Jazz en Radio 3, en el que Cifu homenajeaba al recientemente fallecido Mike Baillie, amigo del locutor y divulgador jazzístico. Baillie es autor de multitud de textos y liner notes, y su firma aparece en centenares de discos.

La cuestión es que, en los pocos minutos que pude oír el programa, Cifu pinchó un disco -cuyas liner notes eran obra de Baillie, evidentemente- que un servidor llevaba sin escuchar más de diez año. Al llegar a casa lo desenterré de mi discoteca y lo disfruté de principio a fin.



Se trata de una recopilación de brodcasts grabados en Birdland en la primavera y verano de 1952, con el quinteto de Stan Getz como protagonista.

Getz estaba en uno de sus mejores momentos y escucharle en directo es toda una experiencia. El saxofonista se deja llevar y se muestra pletórico y exhuberante, dejando claro por qué era uno de los mejores tenores del momento.

Y no sólo él, el gran Jimmy Raney -pieza clave del quinteto de Getz- está extraordinario, como Horace Silver y Charles Mingus en los tres cortes que aparecen y, en menor medida, el ex-pianista de Bird, Duke Jordan.

Acostumbrados como estamos a escuchar lo que se producía en los estudios de grabación, merece la pena comprobar lo que pasaba en los clubes, el verdadero campo de batalla de los músicos.

El sonido es el que es pero, ¿a quién le importa?. La música es de primera.

viernes, 16 de octubre de 2009

Robert Barry and Fred Anderson - Duets 2001 (1999)

Dos veteranos de la escena underground de Chicago se unieron hace diez años para grabar un disco delicioso.

Robert Barry es más conocido por ser durante décadas el batería de Sun Ra y Fred Anderson, miembro fundador de la AACM, ha sido uno de los secretos mejor guardados de la ciudad desde finales de los 60.



Este mano a mano es un dechado de experiencia y comunicación entre dos maestros. La ausencia de contrabajo da una refrescate liberdad armónica a Anderson y, al mismo tiempo, otorga mayor protagonismo e importancia a la batería de Barry.

Cuando grabaron en directo este disco, Barry tenía 67 años y Anderson 70. Hoy, ambos siguen en activo y el saxofonista vive uno de sus mejores momentos discográficos.

otros días, otros discos

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