Reseña inédita de un concierto de Kurt Rosenwinkel en Bilbaína Jazz Club en mayo del pasado año.
La reseña se escribió para tomajazz.com, pero me olvidé de enviarla y se quedó durmiente en mi ordenador. Cuando me quise dar cuenta ya hacía demasiado tiempo del concierto y no tenía mucho sentido publicarla. Sí, esas cosas pasan.
Kurt Rosenwinkel Quartet en BJC, mayo de 2011
Viendo el interior de Bilbaína Jazz Club el día del concierto de Kurt Rosenwinkel, uno podría pensar que quien tocaba esa noche era una superestrella. Nunca he entendido del todo la fascinación de cierto sector del público de nuestro país (en especial músicos y gente relacionada con las escuelas de jazz) con Rosenwinkel. Es decir, el tipo es bueno, sí, pero, ¿tan bueno? Pensando sólo en guitarristas, se me ocurren al menos una docena de nombres en activo que tienen mucho más que decir que él, por muy talentoso que sea (que lo es). Pero la cosa, en Bilbao, se veía venir. En cierto modo, el concierto había dejado de ser un acontecimiento exclusivamente musical, provocando un éxodo positivo, aunque menos habitual de lo deseable, al jazz en directo que se vive en Bilbao cada jueves por la noche.
Dicho esto, Rosenwinkel evaporó todas las consideraciones no musicales una vez empezó a tocar. Confieso que un servidor anhelaba bastante más las participaciones del pianista Aaron Parks, un músico que he reivindicado con ahínco desde hace años. Sin embargo, aquí entró en juego ese concepto tan abstracto que puede, de un plumazo, cargarse un buen concierto: las circunstancias. Tampoco quiero ser catastrofista, porque el concierto no se fue al traste, ni mucho menos. Pero, las circunstancias técnicas condicionaron inexorablemente lo ocurrido sobre el escenario, empezando por el propio Parks. El piano, sonorizado (aparentemente) con un solo micro (¿?) sonaba descompensado, agudo y estridente, lo que obligó a Parks a mantener un estilo muy percusivo en todos los compings y a solear incómodo, haciendo ver en varios momentos, mediante gestos, que no escuchaba bien como para improvisar.
Pero esto no sólo era cosa del piano o del equipo. El batería Justin Faulkner es un joven de mucho talento que, o no controla, o no gusta de controlar, su descomunal pegada. Eso, en un club pequeño, es algo muy peligroso, y en Bilbao supuso que resultase imposible escuchar el contrabajo de Eric Revis, además de la mencionada incomodidad de Parks.
¿Y qué hacía Rosenwinkel entretanto? Pues levantar cada aspecto cuestionable del concierto, tocando a un gran nivel y dando una lección de liderazgo y buen gusto. El guitarrista toca con una técnica extraña, casi antiacadémica, usando muy poco el meñique y haciendo difíciles algunas cosas que deberían ser más fáciles. Pero todo le suena como los ángeles. Se nota que escucha mucho rock y, en el concierto, recurrió en más de una ocasión algún lick de Pat Metheny, siempre con clase y creatividad. Su discurso fue coherente e intenso y hay que otorgarle, por derecho, los mejores momentos del concierto.
Rosenwinkel fue un tipo muy popular en la comunidad jazzística hace unos años; desde entonces su popularidad ha ido decreciendo, en parte por su traslado a Europa y en parte por la falta de apoyo de las grandes discográficas. Pero es innegable que está en forma y que aún tiene muchas cosas que decir.
jueves, 26 de julio de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
John Lee Hooker - Alone (1976)
John Lee Hooker lo sabe todo. Su voz es sabia, sus historias eternas. Su guitarra siempre va a tiempo, aún cuando no va a tiempo. Es el Blues.
Cuando toca él solo, se sienten los huesos bajo la carne. Su voz es hipnótica. Es difícil de describir. Como si hiciese falta.
John Lee Hooker lo sabe todo. O, al menos, suena como si así fuera.
Cuando toca él solo, se sienten los huesos bajo la carne. Su voz es hipnótica. Es difícil de describir. Como si hiciese falta.
John Lee Hooker lo sabe todo. O, al menos, suena como si así fuera.
jueves, 12 de julio de 2012
Andy Milne - Dreams And False Alarms (2006)
Reseña publicada originalmente en Tomajazz.com en enero de 2008
Seguro que el primer sorprendido del resultado de este disco fue el propio Andy Milne. De alguna manera, tal y como explica en la carpetilla el pianista, la posibilidad de grabar a piano solo se le plantó en las narices sin pretenderlo, y ni mucho menos buscarlo.
Después de escucharlo una y otra vez, sigo descubriendo verdadera magia detrás de cada nota y no puedo evitar rendirme ante una música que te envuelve y actúa como un bálsamo para el alma. Si no se lo creen, escúchenlo, y luego me cuentan.
Yahvé M. de la Cavada, 2007
Seguro que el primer sorprendido del resultado de este disco fue el propio Andy Milne. De alguna manera, tal y como explica en la carpetilla el pianista, la posibilidad de grabar a piano solo se le plantó en las narices sin pretenderlo, y ni mucho menos buscarlo.
Hay quien dice que las grandes cosas ocurren por casualidad, y en este caso, Dreams And False Alarms es buena prueba de ello. La mayoría de nosotros conoce a Milne como pianista de Steve Coleman, Ravi Coltrane o Ralph Alessi, entre otros, además de su propio proyecto, Cosmic Dapp Theory. Pues bien, olvídense de lo que han oído hasta ahora. El retrato que compone Dreams And False Alarms es difícilmente abarcable, pues el pianismo de Milne bebe de tantas fuentes (desde Paul Bley a Geri Allen) que se vuelve completamente independiente, fuera del tiempo y del espacio.
Su estilo se presenta deliciosamente errático, los temas comienzan en un sitio y, para cuando terminan, han estado en tantos otros, que uno tiene la sensación de flotar en una maravillosa deriva. La elección de los temas no originales alude a la formación musical (y por consiguiente, emocional) del propio Milne, y no rinde tributo en absoluto a la vulgar moda de “jazzificar” frívolamente temas pop y rock. Las reinterpretaciones de Neil Young, Joni Mitchell, Bob Marley, Bob Dylan o Sting suenan completamente desligadas de las originales en la medida en que en este disco, la interpretación es el caminante y el pianista, el camino.
Después de escucharlo una y otra vez, sigo descubriendo verdadera magia detrás de cada nota y no puedo evitar rendirme ante una música que te envuelve y actúa como un bálsamo para el alma. Si no se lo creen, escúchenlo, y luego me cuentan.
Yahvé M. de la Cavada, 2007
jueves, 5 de julio de 2012
VOLVER...
Ay, la vida.
Lennon decía que era lo que pasaba mientras hacías planes para el futuro, y no le faltaba razón. Peter Bagge cinceló con meridiana claridad que “la vida es una mierda, y encima te mueres”. En ese línea, y mucho antes que Bagge, el gran Woody Allen abría su gloriosa Annie Hall con un chiste que ya cité hace unos meses en un artículo (dos mujeres de edad están en un hotel de alta montaña y dice una “vaya, aquí la comida es realmente terrible” y contesta la otra “sí, y además las raciones son tan pequeñas…”). Frank Capra siempre me recuerda que la vida es maravillosa pero, la verdad, también es un jaleo de cuidado.
Todo esto viene a que, a cuenta de la vida –la mía en concreto– este humilde y bienintencionado blog musical se ha visto interrumpido durante muchos meses, cosa que lamento profundamente. Tengo la suerte (ahora más que nunca) de tener mucho trabajo y muchas cosas pendientes que se reproducen a velocidad incontrolable. Y claro, lo primero que uno descuida es lo que tiene más cerca. Cosas de la confianza, que a veces da asco.
Pero estoy de suerte.
Lo mejor de irse es poder volver, así que aquí seguimos. Y no sólo eso, sino que 1dm1dm va a volver de la mejor forma posible: como si no se hubiese ido nunca. En los primeros días publicaré algunos posts retrospectivos, como si hubiesen salido a su debido tiempo. De hecho, si no existiese esta aclaración que estás leyendo, dentro de poco nadie sabría que me fui, para volver.
Pero estoy de suerte.
Lo mejor de irse es poder volver, así que aquí seguimos. Y no sólo eso, sino que 1dm1dm va a volver de la mejor forma posible: como si no se hubiese ido nunca. En los primeros días publicaré algunos posts retrospectivos, como si hubiesen salido a su debido tiempo. De hecho, si no existiese esta aclaración que estás leyendo, dentro de poco nadie sabría que me fui, para volver.
¿Por qué? Pues, principalmente, porque puedo. Porque Internet nos permite esto, reescribir nuestra ciberhistoria y mostrar algunas cosas como nos hubiese gustado que fuesen, en vez de cómo realmente fueron.
Así que, bienvenidos al 1dm1dm del pasado y del presente. El del futuro, con suerte llegará pronto. Gracias por estar ahí.
Nota: intentado arreglar el desaguisado que se me ha ido acumulando en el blog, he publicado todos los comentarios que tenía pendiente de moderación. Ruego disculpas a todos los comentaristas, y les agradezco su interés y apoyo. Iré respondiendo cuanto antes.
miércoles, 27 de junio de 2012
Good Rats - From Rats To Riches (1978)
Nunca han sido muy populares, pero esta banda de Long Island facturaron algunos discos muy disfrutables durante los años 70. A medio camino entre el hard-rock, el blues y algunos ramalazos pop, este From Rats To Riches es una gran píldora de buen rollo rockero.


Lideraba (y creo que aún sigue en ello) el vocalista Peppi Marchello, que además escribía todas las canciones. Como tantos de la época, es uno de esos buenos discos, de buenas bandas, que no tuvieron la suficiente repercusión como para entrar en las enciclopedias. Pero mola.
jueves, 21 de junio de 2012
The Hot Wok - Main Dish (2012)
Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:

Nueva Orleans es la cuna de gran parte de la música del siglo XX, una ciudad que se deja reivindicar siempre que una banda mezcla groove, jazz, funk y buen rollo. Si ponemos al fuego de Periko Raéz un poco del trombón de Gonzalo Fdez, de la tuba de Jonko Sánchez y del suntuoso saxo de Raúl Romo, la receta resultante es tremenda, y nos traslada a Nueva Orleans con un jazz muy bien condimentado, sin perder un ápice de credibilidad. Muy recomendable.
Visítales en: www.myspace.com/thehotwok
miércoles, 13 de junio de 2012
Nevermind Trio - Be (2011)
Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:
Segunda entrega de Nevermind, reconvertidos (para bien) en trío, dejando atrás la música de Nirvana y presentando un programa escrito principalmente por ellos. “Be” vuelve a ser una excelente tarjeta de visita de un grupo que se crece en directo.

Algunos temas no son particularmente destacables, pero en los desarrollos se percibe la química de los músicos y se confirma que este proyecto, uno de los más interesantes del jazz en Euskadi, tiene mucho que ofrecer aún.
Segunda entrega de Nevermind, reconvertidos (para bien) en trío, dejando atrás la música de Nirvana y presentando un programa escrito principalmente por ellos. “Be” vuelve a ser una excelente tarjeta de visita de un grupo que se crece en directo.

Algunos temas no son particularmente destacables, pero en los desarrollos se percibe la química de los músicos y se confirma que este proyecto, uno de los más interesantes del jazz en Euskadi, tiene mucho que ofrecer aún.
martes, 5 de junio de 2012
Mikel Andonegi - Hiru (2011)
Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:

No es habitual escuchar a un joven jazzista que se sitúa en la línea de gente como Robert Glasper o Robert Mitchell. Hiru es un sobresaliente en concepto y un notable en ejecución, pero el resultado final está condicionado por algunas partes vocales (escritas con admirable valentía) y una pronunciación inglesa que condena piezas como “Colonel Parker”. En ocasiones, brillante, en otras, errático. Con todo, uno de los mejores debuts que se han escuchado en tiempo.
lunes, 28 de mayo de 2012
Carlos Velasco - Muy Personal (2011)
Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:
Hay muchos Carlos Velasco, no hay duda. Todos son el mismo, y todos son guitarristas excepcionales, sea en el estilo que sea. Para su primer disco como líder se ha decantado por el jazz, música a la que se dedica particularmente en los últimos años.

Acompañado por Borja Barrueta e Iván San Miguel, y con destacables colaboraciones de amigos como Santi Ibarretxe y Gorka Iraundegi, Velasco ofrece un disco honesto que le sitúa entre lo más interesante del jazz vasco del momento.
Hay muchos Carlos Velasco, no hay duda. Todos son el mismo, y todos son guitarristas excepcionales, sea en el estilo que sea. Para su primer disco como líder se ha decantado por el jazz, música a la que se dedica particularmente en los últimos años.

Acompañado por Borja Barrueta e Iván San Miguel, y con destacables colaboraciones de amigos como Santi Ibarretxe y Gorka Iraundegi, Velasco ofrece un disco honesto que le sitúa entre lo más interesante del jazz vasco del momento.
sábado, 19 de mayo de 2012
Gabacho Connection - Gabacho Connection (2011)
Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:
Cuando uno escucha hablar de jazz americano, europeo o español, en ocasiones sólo hace referencia a la procedencia de los músicos implicados. Pero hay veces en que esa etiqueta se refiere a la sonoridad de la música, a la forma enfocarla y de tocarla.

Este grupo de procedencia mixta y divertido nombre ha traspasado esa barrera, facturando un sólido álbum con estupendas melodías y mucho gusto. Suena a jazz europeo, intercontinental y, sobre todo, bueno.
Visitales en: www.gabachoconnection.es
Cuando uno escucha hablar de jazz americano, europeo o español, en ocasiones sólo hace referencia a la procedencia de los músicos implicados. Pero hay veces en que esa etiqueta se refiere a la sonoridad de la música, a la forma enfocarla y de tocarla.

Este grupo de procedencia mixta y divertido nombre ha traspasado esa barrera, facturando un sólido álbum con estupendas melodías y mucho gusto. Suena a jazz europeo, intercontinental y, sobre todo, bueno.
Visitales en: www.gabachoconnection.es
jueves, 10 de mayo de 2012
The Cherry Boppers: El funk que surgió del frío (octubre de 2011)
Entrevista publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:
The Cherry Boppers: El funk que surgió del frío
Llevan muchos años demostrando que se puede hacer funk de primera desde tierras nórdicas y hacer bailar a un muerto si es necesario. Los Cherry Boppers dan el estirón en “Shakin’ The Hood”, un nuevo álbum en el que rompen con algunas cosas del pasado: “Lo hemos vuelto a hacer, hemos vuelto a renovar nuestro estilo. Sé que suena un poco narcisista, pero es verdad. Como hicimos en 2008 con "Play It Again", nos hemos enclaustrado en el local y en el estudio para crear un funk más elaborado, con nuevas incorporaciones instrumentales, cuarteto de cuerdas en algunas pistas, etc”. Vienen producidos por el gran Roberto Sánchez –auténtico genio y líder de Lone Ark– que también protagoniza una pista, como otros colaboradores ilustres: “Maika (The Sweet Vandals) era la voz femenina perfecta para cantar un tema con nosotros y la colaboración con RdRumba junto con los raperos Acheset y Alma de Nómada ha sido un sueño hecho realidad”. Algunos cambios de formación, lejos de desestabilizar a la banda, parecen haberla reforzado: “La familia Bopper sigue intacta, son muchos años para que se rompa tan fácilmente. Más bien es una evolución, algo que debíamos hacer. Renovarse o morir. La energía sigue siendo la misma, sólo que más elaborada, y producida con más mimo”. Autoeditan orgullosos, después de haber tenido “algunas ofertas en su día de varias discográficas, pero en condiciones bastante lamentables. En cuanto a lo de la autoedición, ya empezamos a hacerlo con nuestro anterior trabajo "Remix It Again!". Ser nuestros propios jefes es más caro para nuestros bolsillos pero mucho más barato para nuestra salud”. Ahora planean recorrer la geografía española una vez más con un solo objetivo: hacer menear traseros hasta la madrugada “Allá donde tocamos, siempre hay gente dispuesta a bailar durante todo el concierto, y nosotros no les defraudamos. Ése es nuestro tótem”.
Yahvé M. de la Cavada, 2011
The Cherry Boppers: El funk que surgió del frío
Llevan muchos años demostrando que se puede hacer funk de primera desde tierras nórdicas y hacer bailar a un muerto si es necesario. Los Cherry Boppers dan el estirón en “Shakin’ The Hood”, un nuevo álbum en el que rompen con algunas cosas del pasado: “Lo hemos vuelto a hacer, hemos vuelto a renovar nuestro estilo. Sé que suena un poco narcisista, pero es verdad. Como hicimos en 2008 con "Play It Again", nos hemos enclaustrado en el local y en el estudio para crear un funk más elaborado, con nuevas incorporaciones instrumentales, cuarteto de cuerdas en algunas pistas, etc”. Vienen producidos por el gran Roberto Sánchez –auténtico genio y líder de Lone Ark– que también protagoniza una pista, como otros colaboradores ilustres: “Maika (The Sweet Vandals) era la voz femenina perfecta para cantar un tema con nosotros y la colaboración con RdRumba junto con los raperos Acheset y Alma de Nómada ha sido un sueño hecho realidad”. Algunos cambios de formación, lejos de desestabilizar a la banda, parecen haberla reforzado: “La familia Bopper sigue intacta, son muchos años para que se rompa tan fácilmente. Más bien es una evolución, algo que debíamos hacer. Renovarse o morir. La energía sigue siendo la misma, sólo que más elaborada, y producida con más mimo”. Autoeditan orgullosos, después de haber tenido “algunas ofertas en su día de varias discográficas, pero en condiciones bastante lamentables. En cuanto a lo de la autoedición, ya empezamos a hacerlo con nuestro anterior trabajo "Remix It Again!". Ser nuestros propios jefes es más caro para nuestros bolsillos pero mucho más barato para nuestra salud”. Ahora planean recorrer la geografía española una vez más con un solo objetivo: hacer menear traseros hasta la madrugada “Allá donde tocamos, siempre hay gente dispuesta a bailar durante todo el concierto, y nosotros no les defraudamos. Ése es nuestro tótem”.
Yahvé M. de la Cavada, 2011
miércoles, 2 de mayo de 2012
Hot In Town Jazzmen - Residence Cafe (Bilbao, 16 de septiembre de 2011)
Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:
Hot In Town Jazzmen
Lugar: Residence Cafe (Bilbao)
Día: 16 de septiembre de 2011
Público: anacrónico
No hay palabras para expresar la labor que hace el Residence Café con respecto a la música en directo en la capital vizcaína. Es decir, las hay, muchas y bastante grandilocuentes, pero cuando uno se para a pensar en ello, lo normal es quedarse sin palabras. El Residence ha conseguido crear un escenario que ya es básico para entender la música en directo de la ciudad. Una iniciativa privada y arriesgada que, sin ninguna ayuda y con muchas más cosas en contra que a favor, se ha convertido en buque insignia de la escena alternativa de la ciudad. Muchos proyectos interesantísimos encuentran en ese pequeño espacio un oasis donde presentarse ante un público reducido, pero muy fiel. Un buen ejemplo es la música de un grupo tan atípico como destacable: Hot In Town Jazzmen. Este excelente cuarteto presenta jazz tradicional desde una óptica muy concreta, trabajando exclusivamente con el repertorio del enorme (y no tan conocido como debiera) trompetista Jabbo Smith, ciñéndose al milímetro a los arreglos y el sonido de los temas originales. Desde la primera nota que tocan, resulta complicado no verse transportado a los días de Scott Fitzgerald y la ley seca y, aunque la música de Smith puede parecer sencilla para el oyente, en realidad es de una gran complejidad, lo que da aún más valor a que un grupo como este nazca y crezca en terreno hostil. Que, además, suene tan condenadamente bien, parece un verdadero milagro.
Yahvé M. de la Cavada, 2011
Hot In Town Jazzmen
Lugar: Residence Cafe (Bilbao)
Día: 16 de septiembre de 2011
Público: anacrónico
No hay palabras para expresar la labor que hace el Residence Café con respecto a la música en directo en la capital vizcaína. Es decir, las hay, muchas y bastante grandilocuentes, pero cuando uno se para a pensar en ello, lo normal es quedarse sin palabras. El Residence ha conseguido crear un escenario que ya es básico para entender la música en directo de la ciudad. Una iniciativa privada y arriesgada que, sin ninguna ayuda y con muchas más cosas en contra que a favor, se ha convertido en buque insignia de la escena alternativa de la ciudad. Muchos proyectos interesantísimos encuentran en ese pequeño espacio un oasis donde presentarse ante un público reducido, pero muy fiel. Un buen ejemplo es la música de un grupo tan atípico como destacable: Hot In Town Jazzmen. Este excelente cuarteto presenta jazz tradicional desde una óptica muy concreta, trabajando exclusivamente con el repertorio del enorme (y no tan conocido como debiera) trompetista Jabbo Smith, ciñéndose al milímetro a los arreglos y el sonido de los temas originales. Desde la primera nota que tocan, resulta complicado no verse transportado a los días de Scott Fitzgerald y la ley seca y, aunque la música de Smith puede parecer sencilla para el oyente, en realidad es de una gran complejidad, lo que da aún más valor a que un grupo como este nazca y crezca en terreno hostil. Que, además, suene tan condenadamente bien, parece un verdadero milagro.
Yahvé M. de la Cavada, 2011
lunes, 23 de abril de 2012
Mostly Other People Do The Kiling - 46 Festival de Jazz de San Sebastian (19 de julio de 2011)
Reseña publicada originalmente en la edición física de la revista Mondo Sonoro:
Mostly Other People Do The Killing
Lugar: Museo San Telmo (Heineken Jazzaldia, Donostia)
Día: 19 de julio de 2011
Público: Estupefacto
Hay una cierta confusión instalada en la sociedad actual con respecto al jazz. Algunos creen que es una música de conservatorio, facturada por y para músicos o entendidos; respetable, pero aburrida. Quienes consulten los medios generalistas, entenderán que el jazz es música tenue y nocturna, estupendo hilo musical para cenas, citas y somnolencia. Como en un gigantesco embudo musical, al grueso de la población interesado en la música –en mayor o menor medida– el concepto de jazz le llega sesgado y diluido, mezclado con opiniones de periodistas o medios que poco saben del tema. Los escenarios principales de los festivales veraniegos –principal escaparate de esta música para los neófitos¬– corroboran y se alimentan de esos presupuestos pero, hurgando bien en los programas, uno puede encontrar el auténtico jazz del siglo XXI intentando abrirse paso desde las profundidades. Eso es exactamente lo que pudimos vivir los afortunados que, en plena madrugada, asistimos boquiabiertos al concierto de una de las mejores bandas del momento: Mostly Other People Do The Killing. El sentido del humor que denota su nombre se traduce a su música, una mezcla de tradición y modernidad, irreverente, ruidosa y visceral. El descontrol y la actitud conviven con el virtuosismo en manos de cuatro jóvenes que saben bien qué es el auténtico jazz y, sobre todo, qué no lo es. La próxima vez que estén por aquí no se los pierdan.
Yahvé M. de la Cavada, 2011
Mostly Other People Do The Killing
Lugar: Museo San Telmo (Heineken Jazzaldia, Donostia)
Día: 19 de julio de 2011
Público: Estupefacto
Hay una cierta confusión instalada en la sociedad actual con respecto al jazz. Algunos creen que es una música de conservatorio, facturada por y para músicos o entendidos; respetable, pero aburrida. Quienes consulten los medios generalistas, entenderán que el jazz es música tenue y nocturna, estupendo hilo musical para cenas, citas y somnolencia. Como en un gigantesco embudo musical, al grueso de la población interesado en la música –en mayor o menor medida– el concepto de jazz le llega sesgado y diluido, mezclado con opiniones de periodistas o medios que poco saben del tema. Los escenarios principales de los festivales veraniegos –principal escaparate de esta música para los neófitos¬– corroboran y se alimentan de esos presupuestos pero, hurgando bien en los programas, uno puede encontrar el auténtico jazz del siglo XXI intentando abrirse paso desde las profundidades. Eso es exactamente lo que pudimos vivir los afortunados que, en plena madrugada, asistimos boquiabiertos al concierto de una de las mejores bandas del momento: Mostly Other People Do The Killing. El sentido del humor que denota su nombre se traduce a su música, una mezcla de tradición y modernidad, irreverente, ruidosa y visceral. El descontrol y la actitud conviven con el virtuosismo en manos de cuatro jóvenes que saben bien qué es el auténtico jazz y, sobre todo, qué no lo es. La próxima vez que estén por aquí no se los pierdan.
Yahvé M. de la Cavada, 2011
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sábado, 14 de abril de 2012
Satoko Fujii & Natsuki Tamura - In Krakow In November (2005; ed. 2007)
Sólo hay una cosa que reprocharle al sello polaco Not Two: que no es tan fácil como debiera conseguir sus discos. Aparte de esto, todos son ventajas: buen gusto, cartera de músicos impresionante, buenas grabaciones e ideas muy claras.


La pianista japonesa Satoko Fujii ya tiene algunos títulos en este sello, y este es una verdadera delicia. Un precioso dúo con su marido, el excelente trompetista Natsuki Tamura, que parece dejarse infectar de cierta serenidad europea en algunos cortes.
Una verdadera maravilla: escuchando el primer tema se queda uno enganchado hasta el final.
viernes, 6 de abril de 2012
Steve Lacy - Hooky (1976)
Steve Lacy en solitario siempre es genial.


El CD, reeditado por Emanem, contiene una burrada de tomas que no estaban en el LP original, incluyendo la suite "Tao" y "Revolutionary Suicide". Este Martin Davidson es un crack.
(Comprado directamente al sello mediante su web en 2010 o 2011)
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