jueves, 29 de octubre de 2009

Bill Carrothers & Marc Copland - No Choice (2006)

He estado pensando en un disco que tuviese algo especial para reescuchar y comentar hoy, y éste me ha parecido el más adecuado.

En 2006 lo califiqué como el mejor disco del año y aún hoy lo considero una obra maestra del jazz de los últimos años.

Lo tengo también como uno de mis dúos de piano predilectos, junto al maravilloso Our Delights de Tommy Flanagan y Hank Jones y el Together de James Williams y Emil Viklicky.

Dejo aquí la reseña que escribí en su momento para Tomajazz.



Éste es uno de esos discos que se pueden definir con una sola palabra: comunicación. Pocas veces he escuchado conversaciones tan lucidas, diálogos tan perfectos o interacción tan elocuente como la de estos dos pianistas.

Bill Carrothers y Marc Copland tienen en común unas cuantas cosas, como su afición por la deconstrucción, su evolución constante y su habilidad para manejarse en lenguajes muy complejos sin perder la compostura ni resultar pedantes.


Asímismo les une el haber publicado el pasado año dos de los mejores álbumes en trío de los últimos tiempos, ambos en la misma discográfica (Carrothers:
I Love Paris; Copland: Some Love Songs, Pirouet, 2005). Además de recomendar encarecidamente estos dos títulos, puntualizaremos que otra similitud entre estos dos artistas es su continua relación con sellos europeos por varios motivos, entre los que se encuentra el lamentable desinterés que se muestra en su país por su música. Los dos han trabajado en varias ocasiones con la difunta discográfica Sketch, por lo que cuando surgió el sello Minium de las cenizas de aquella, lo hizo a través de ellos.

También hay que mencionar que los dos son músicos tremendamente personales, valientes y aventureros; Carrothers algo más osado y Copland algo más consciente, pero fascinantes los dos.

Aun así, un dúo de pianos es un contexto arriesgado por varias razones: las frecuencias se mezclan, las acentuaciones chocan, los fraseos se persiguen, los ritmos se apelotonan... Todo eso en el peor de los casos, que no es éste. Éste es el mejor.


Desde el primer tema, un “Lonely Woman” que evoca a Ornette con una calma tensa, vemos como dos universos musicales se vuelven uno con cuatro manos y sobre todo, cuatro oídos. Porque este disco va de dos músicos que antes de tocar se escuchan el uno al otro, convirtiendo cada pasaje, hasta el más improvisado, en un alarde de conversación, de asimilación y de creación común perfecta.


Copland y Carrothers, con sus diferentes lenguajes (que lo son), utilizan temas de Ornette, Ellington, Miles, Shorter y Monk para crear música completamente nueva. Eso que persiguen tantos músicos inútilmente, reinterpretar de forma original, se manifiesta en cada minuto de este CD con una naturalidad pasmosa, convirtiéndolo en uno de los discos de piano más impresionantes de los últimos años.


Un disco sin momentos álgidos porque todos ellos lo son, pero del que destacaré por manías personales un “You and the Night and the Music” titánico, un “Blue in Green” en dos partes escalofriantes, el “Lonely Woman” bicéfalo que abre y cierra el disco y una fantástica revisitación de la genial canción de Neil Young “The Needle and the Damage Done”.


Hay discos que se pueden definir con una sola palabra, pero también se pueden usar varias: conexión, fluidez, genialidad, obra maestra...


Yahvé M. de la Cavada, 2006



7 comentarios:

Manuel Dueñas dijo...

Este disco me recuerda al que grabaron Ernesto Jodos y Gerardo Gandini, que es mucho más deforme y estridente, pero que cabe dentro de eso que Diego Fischerman llamó, no sin acierto, "unidad simbiótica".

Yahvé M. de la Cavada dijo...

Me gusta mucho Jodos, a Gandini no le conozco, pero me apunto el nombre; gracias!!

Manuel Dueñas dijo...

El disco se llama "De/generaciones". Gerardo Gandini es (además de arreglista de Fito Paez y pianista del último grupo de Piazzolla) un compositor de música contemporánea. Y bueno, intérprete de "Postangos". Que es lo que tal vez más me interesa de él.
Abrazo y, de paso, felicitaciones por el aniversario del sitio.

Anónimo dijo...

cuando tienes razon la tienes toda.....

S. dijo...

Un descubrimiento, gracias.

blbs dijo...

Gracias por la sugerencia.
En un domingo lluvioso como el de Montevideo, “The Needle and the Damage Done”, me hipnotizó y no parade sonar.

Yahvé M. de la Cavada dijo...

Vaya, suena bien lo del domingo lluvioso en Montevideo, y este disco le va perfecto...
Me gusta mucho tu blog, por cierto!

otros días, otros discos

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