La reseña original se publicó en mayo de 2007, en la edición impresa de la revista.

Acostumbrado al fútil intento de Camilo de contentar a todo el mundo en anteriores discos, sin definirse como pianista de jazz o de verbena en una constante tierra de nadie plagada de crispante pirotecnia, tengo que reconocer que este disco me ha sorprendido.
Tras su anterior grabación en trío, el decepcionante y aburrido Live At The Blue Note, nos hallamos ante un disco de jazz sin complejos, con el estilo virtuoso y latinizado de Camilo intacto, pero mucho más creíble e interesante que nunca.
En ello tiene mucho que ver Dafnis Prieto, joven revelación que aleja al pianista de escenarios proclives al efectismo barato; pero también el líder parece relajado e inspirado, a pesar de hundirse en algunos momentos en el pianismo farragoso y vulgar del que tanto abusa a veces.
Con todo, Camilo va en una dirección prometedora, siempre y cuando ponga su enorme talento y capacidad al servicio de música genuina.
Yahvé M. de la Cavada
