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jueves, 14 de mayo de 2015
Michael Formanek - Extended Animation (1991)
¿Cómo resistirse a semejante plantel, cuando este disco aparece ante tus ojos en el Jazz Record Mart de Chicago? Para su segundo registro como líder, el contrabajista Michael Formanek repitió la formación de su debut (Mark Feldman, Wayne Krantz, Jeff Hirshfield) con un único reemplazo: Tim Berne en lugar de Greg Osby.
Berne es un complemento ideal para la música del contrabajista, y en este, su primer registro discográfico juntos, ambos muestran una sintonía que han seguido cultivando desde entonces.
De hecho, las composiciones de Formanek están en el mismo universo creativo del carismático Berne, aunque tal vez con un toque menos enrevesado. El sonido del álbum, un poco anclado en los cánones de esos primeros 90, es el único pero que se me ocurre ponerle a este disco. Y no es un gran pero, la verdad.
lunes, 11 de mayo de 2015
Mosaic Sextet - Mosaic Sextet (1988-90; ed. 2001)
Recuerdo que compré este disco hace años, y ahí lo tenía, acumulado, aún con su precinto. Estos días he estado reescuchando a Dave Douglas y a Michael Jefry Stevens y este Mosaic Sextet me vino a la cabeza enseguida, con lo que por fin me he puesto con él.
Y es todo un documento; no sólo es uno de los primeros registros de Douglas y Stevens, dos músicos fabulosos que después de este grupo no se han vuelto a cruzar discográficamente, sino por ser el caldo de cultivo sobre el que se asentaron posteriores grupos como New & Used, el Fonda/Stevens Group y los de Douglas en algunas de sus primeras grabaciones como líder.
Esa querencia por acoplar elementos de música clásica, jazz y vanguardia ya están presentes en este Mosaic Sextet, un supergrupo en toda regla: además de Douglas y Stevens tenemos a Mark Feldman, Joe Fonda, Harvey Sorgen y el fagotista Michael Rabinowitz.
El resultado es un jazz de cámara muy fresco y con el estupendo toque del downtown neoyorquino a finales de los 80, recuperado en esta edición por el sello de Gunther Schuller (GM Recordings) en forma de integral: el primer CD incluye el disco del grupo editado en 1994 por Konnex con el nombre de "Today, This Moment" y el segundo una serie de temas inéditos grabados en las mismas sesiones. Muy recomendable.
(Comprado en Downtown Music Gallery, NY)
lunes, 29 de diciembre de 2014
Chris Potter - Song For Anyone / Follow The Red Line – Live at the Village Vanguard (2006/2007)

Chris Potter es un caso extraño. Es sin duda uno de los saxofonistas más importantes de su generación, dueño de una técnica asombrosa y de un discurso construido cuidadosamente con el que desarrolla habitualmente improvisaciones inteligentes, creativas y muy elocuentes. Sin embargo, es en su larga trayectoria como sideman en la que ha perfilado sus mejores momentos. Sus aportaciones a la música de Dave Holland, Scott Colley, Edward Simon, Kenny Werner, Paul Motian, Dave Douglas, Billy Hart, Steve Swallow o Alex Spiagin entre otros, han colmado nuestros oídos de gozo en incontables ocasiones.
Siempre versátil, casi siempre interesante y en ocasiones verdaderamente brillante, su carrera como líder ha sido, paradójicamente, una descorazonadora sucesión de discos bienintencionados pero, por lo general, de muy inferior calidad a su trabajo como sideman. Por supuesto que tiene discos interesantes como Introducing Chris Potter (criss cross, 1994) Moving In (concord, 1996) o Unspoken (concord, 1997), pero no llegan al nivel de muchas de sus colaboraciones. Asimismo, grabaciones mas recientes como Traveling Mercies (universal, 2002) o Lift: Live at the Village Vanguard (sunnyside, 2004), son lamentables tropiezos en una discografía que debería, por fuerza, haber sido mucho mas sólida.
Cuando apareció Underground (sunnyside, 2006), resultó una gran alegría. El saxofonista parecía querer ir en una nueva dirección y, sin ser un disco extraordinario, reúne una serie de ideas muy interesantes y marca el rumbo que le hará desembocar en los discos que nos ocupan. Dos discos que han traído a Potter la gloria merecida y tanto tiempo reclamada. Dos grabaciones muy diferentes en su concepción que comparten un vínculo además de su titular: la altísima calidad de ambas.
Song For Anyone, producido por Dave Holland y con Potter liderando un tenteto de ensueño, contiene diez originales tratados de manera muy inteligente. Los arreglos, obra del propio Potter, son siempre interesantes y más que apoyar, dan color y profundidad a las intervenciones del líder, que es también el principal solista. Esto no quiere decir que no haya grandes solos de otros miembros del grupo, de los que destacaremos el clarinete de Greg Tardy, el violín de Mark Feldman y el fagot de Michael Rabinowitz.
Follow The Red Line sirve como contrapartida a Song For Anyone, por ser una grabación en directo con su cuarteto eléctrico Underground, y esto ya son palabras mayores. El grupo es perfecto, con una complicidad impresionante entre Nate Smith, Adam Rogers y uno de los más grandes teclistas de los últimos años: Craig Taborn. Desde el primer minuto del CD hasta el último, se respiran intensidad, pasión, contundencia y creatividad en uno de los mejores discos que he oído en muchísimo tiempo. No hay una sola nota que no sea la que tiene que ser y, aunque todos improvisan magníficamente, Potter construye algunos de los mejores solos de su carrera.
En estado de absoluto éxtasis por las repetidas escuchas de Follow The Red Line, fui a ver a Underground en directo durante el pasado Festival de Jazz de Madrid. Mis expectativas no solo se vieron cubiertas, sino que fueron superadas por una banda en estado de gracia que es, sin ninguna duda, una de las mejores del momento. Además, a excepción del tema "Viva Las Vilnius", tocaron un repertorio completamente diferente al CD (versión del "It Ain’t Me Babe de Bob Dylan" incluida) que promete una futura entrega discográfica. Yo, desde luego, no creo que pueda esperar.
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lunes, 15 de febrero de 2010
Dave Douglas - Convergence (1998)
Extraído de mi reseña para Cuadernos de Jazz:
"Dave Douglas pasó por la década de los 90 como un torbellino. Decenas de proyectos, cada cual más sorprendente, y un personal estilo como instrumentista hicieron que su discografía fuese una de las más variadas e interesantes de aquellos años. Desde entonces, y ya entrados en el siglo XXI, el trompetista y compositor ha seguido manteniendo un estupendo nivel y, aunque en algunas ocasiones haya perdido el factor sorpresa, se mantiene como uno de los músicos más influyentes de su generación."
"Si tiramos del hilo podemos ver los precedentes de esta música en el disco Fractured Fairy Tales de Tim Berne, o en el grupo New & Used, en el que Douglas militaba junto a Mark Feldman a primeros de los 90 y, si vamos más atrás, la deuda del trompetista con Don Ellis, Gunther Schuller y Gil Evans es también evidente. Pero Convergence marca un punto y aparte en esa tercera corriente y la mayor parte de músicos que han cultivado música similar en los últimos años no pueden obviar la figura de Douglas."
Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.

"Dave Douglas pasó por la década de los 90 como un torbellino. Decenas de proyectos, cada cual más sorprendente, y un personal estilo como instrumentista hicieron que su discografía fuese una de las más variadas e interesantes de aquellos años. Desde entonces, y ya entrados en el siglo XXI, el trompetista y compositor ha seguido manteniendo un estupendo nivel y, aunque en algunas ocasiones haya perdido el factor sorpresa, se mantiene como uno de los músicos más influyentes de su generación."
"Si tiramos del hilo podemos ver los precedentes de esta música en el disco Fractured Fairy Tales de Tim Berne, o en el grupo New & Used, en el que Douglas militaba junto a Mark Feldman a primeros de los 90 y, si vamos más atrás, la deuda del trompetista con Don Ellis, Gunther Schuller y Gil Evans es también evidente. Pero Convergence marca un punto y aparte en esa tercera corriente y la mayor parte de músicos que han cultivado música similar en los últimos años no pueden obviar la figura de Douglas."
Puedes leer la reseña completa pinchando AQUÍ.

sábado, 5 de diciembre de 2009
Tim Berne's Fractured Fairy Tales (1989)
El otro día cité este disco en una reseña que se publicará próximamente, lo que me ha empujado a reescucharlo por primera vez en mucho tiempo.
Tim Berne es uno de mis músicos vivos favoritos, una personalidad extremádamente creativa que produce obras de un altísimo nivel. A día de hoy sigue siendo, 30 años después de su llegada a la escena jazzística, un nombre imprescindible para entender el jazz de hoy y el que está por venir.

Berne grabó esta pequeña joya hace 20 años, contando para ello con habituales de sus proyectos como el gran Herb Robertson, Joey Baron y tres monstruos de las cuerdas: Mark Feldman, Hank Roberts y Mark Dresser, que pocos meses antes habían montado el Arcado String Trio.
Jazz, vanguardia y third stream se mezclan en un disco que podría haberse grabado tranquilamente hace un par de semanas.
Tim Berne es uno de mis músicos vivos favoritos, una personalidad extremádamente creativa que produce obras de un altísimo nivel. A día de hoy sigue siendo, 30 años después de su llegada a la escena jazzística, un nombre imprescindible para entender el jazz de hoy y el que está por venir.

Berne grabó esta pequeña joya hace 20 años, contando para ello con habituales de sus proyectos como el gran Herb Robertson, Joey Baron y tres monstruos de las cuerdas: Mark Feldman, Hank Roberts y Mark Dresser, que pocos meses antes habían montado el Arcado String Trio.
Jazz, vanguardia y third stream se mezclan en un disco que podría haberse grabado tranquilamente hace un par de semanas.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Feldman / Caine / Cohen / Baron - Secrets
Menuda decepción. Pero estas cosas suelen pasar cuando un grupo promete tanto como éste.
Hay pocos pianistas como Uri Caine, pocos violinistas como Mark Feldman, pocos contrabajistas como Greg Cohen y pocos baterías como Joey Baron. La idea de un cuarteto con todos ellos pone el listón tan alto, que es dificil no sentirse decepcionado.

Pero si este disco decepciona no es por las espectativas, sino porque la música aquí contenida ofrece mucho menos de lo que debería, dadas las circunstancias. Digamos que, por algún motivo, el disco es flojo y predecible, llegando a incurrir en lo ñoño.
No es que no haya grandes momentos, y está claro que estos tipos tocan un montón, pero el problema es precisamente ese: que tocan mucho más que esto.
No es un mal disco, pero es muy poca cosa teniendo en cuenta quién lo firma.
Hay pocos pianistas como Uri Caine, pocos violinistas como Mark Feldman, pocos contrabajistas como Greg Cohen y pocos baterías como Joey Baron. La idea de un cuarteto con todos ellos pone el listón tan alto, que es dificil no sentirse decepcionado.

Pero si este disco decepciona no es por las espectativas, sino porque la música aquí contenida ofrece mucho menos de lo que debería, dadas las circunstancias. Digamos que, por algún motivo, el disco es flojo y predecible, llegando a incurrir en lo ñoño.
No es que no haya grandes momentos, y está claro que estos tipos tocan un montón, pero el problema es precisamente ese: que tocan mucho más que esto.
No es un mal disco, pero es muy poca cosa teniendo en cuenta quién lo firma.
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