El planteamiento es sencillo: Steve Turre con tres quintetos diferentes y tres saxos tenores respectivos como invitados especiales.
El primero, y el que más cortes protagoniza, es junto a James Carter, que está relativamente contenido y en muy buena forma. La rítmica también está particularmente bien, con Mulgrew Miller, Buster Williams y Victor Lewis.
El quinteto con David Sánchez cuenta con un sexto miembro, el percusionista Giovanni Hidalgo, pero en el tercero está la joya de la corona, el enorme Dewey Redman. La rítmica es la misma que en el de Sánchez, con Stephen Scott, Peter Washington y un finísimo Lewis Nash.
Escuchar a Redman siempre es un placer, y más en un tema tan coltrainiano como "Dewey's Dance". Atención, también, a Scott.
Entre la enorme cantidad de grabaciones de hardbop que se editan en la actualidad, es difícil encontrar alguna que tenga cosas interesantes que decir. El nuevo disco del batería Peppe Merolla es una de los mejores discos de este estilo que he escuchado recientemente, por varios motivos.
El primero es Steve Turre y el segundo Jim Rotondi; ambos metales tienen una trayectoria bastante abultada y, aunque es normal esperar grandes cosas de Turre, con Rotondi me he llevado una gran sorpresa. El trompetista es de los que siempre están correctos sin llegar a deslumbrar, pero en Stick With Me toca con mucho gusto e inventiva.
Mike LeDonne también está extraordinario en esta grabación, con alguna que otra intervención al rhodes (no acreditado) y unos cuantos solos magníficos al piano. El saxofonista John Farnsworth, co-productor del álbum y asiduo colaborador de Merolla, es el solista más discreto, aunque firma la mayor parte de las composiciones.
El propio Merolla, cuyo currículum es sorprendente y digno de ver, demuestra ser un batería swingante, que escucha y arropa al solista sin comerle terreno ni quedar en segundo plano. Su lenguaje, clásico y muy sólido, es una más de las virtudes de este disco.
La portada y diseño son mejorables, pero el contenido es más que disfrutable. Stick With Me no pasará a la historia y, teniendo en cuenta su limitada promoción y distribución, es probable que se pierda en el maremagnum del jazz actual, pero contiene un buen rato de jazz interpretado con gracia y buen rollo. Merece la pena darle una escucha.
A pesar de que me lo recomendaron en alguna ocasión, Rainbow People pasó bastante desapercibido para mí cuando salió hace unos meses. La estupenda banda y la siempre interesante presencia de Kenny Garrett no me llamaron la atención lo suficiente, y el disco quedó pendiente de escucha.
Anoche, buscando algo ligero para mis cansados oídos, lo puse de forma casual y… ¡Menuda sorpresa! ¡¡Está realmente bien!!
No es que esperase un mal disco, pero tampoco pensaba que fuese a ser algo más que una blowin’ session corriente con músicos de altura. Y resulta que la cosa es de primera: los temas sencillitos, pero con muy buena onda; Turre, Garrett y Sean Jones muy bien, pero la rítmica está fantástica, con Mulgrew Miller, Peter Washington e Ignacio Berroa dándolo todo.
Gran disco, pocas pretensiones y muchos resultados. No se qué es, pero tiene algo.