Algunas de la mejores canciones de los últimos años también están firmadas por el desaparecido cantautor.
Su corta discografía es de visita obligada para entender el pop de los 90 y mucho del que vino después. Smith nunca fue un superventas (aunque pudo haberlo sido), pero su fragilidad marginal ha inspirado en secreto mucha música posterior.

Figure 8 es muy diferente a grabaciones más sencillas, como su disco homónimo o Either/Or, pero la magia de la música de Smith permanece intacta. Muchos lo critican por su instrumentación, más recargada y producida que en los títulos mencionados, pero a mi me encanta.
Tratándose de Elliott Smith, es absurdo anteponer unos discos a otros, porque todos son estupendos; retratos de un compositor excepcional, un cantante personal y un guitarrista excelente que se nos fue demasiado pronto.
Nota: Pinchando en la portada puedes escuchar el disco en Spotify.
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